21 de septiembre de 2011

¿No sabes quién son...? Die Ärzte




No os podéis imaginar la cantidad de tiempo que hace que tenía "medio preparada" esta entrada. Probablemente, fuera la segunda o la tercera que pensaba publicar desde que comenzamos con este blog. Eso dice mucho de mi constancia, lo sé.


Lo he dicho ya muchas veces, pero no me cansaré de repetir, que la vida tiene a veces la decencia de regalarte casualidades realmente deliciosas. Un tarde de esas asquerosamente aburrida te pones a hacer zapping y de pronto te encuentras con que, maravillas de las ondas televisivas, pillas la emisión de Mtv Alemania en tu piso de Zaragoza. Escalofriante, que diría Iker Jiménez. Entonces tú, ni corto de perezoso, y harto de documentales sobre salmones, mamarrachos del corazón, y series del año de la pera, pues te pones a verla. Y descubres que, sí, vale, sigue siendo la Mtv, pero que cuando la gente dice que Alemania es un gran país y que nos pegan cien mil patadas en todo (excepto en el deporte profesional JE, JE, JE) es porque es una verdad como un templo. Porque joder, la mierda sigue siendo prácticamente la misma, pero de vez en cuando surge algo entre la mierda que brilla con luz propia. Ya, ya, la metáfora quizás no ha sido muy acertada, pero si queréis cosas de esas, leed a Góngora, coño, que seguro que lo disfrutáis más.


Pues eso, que ahí estoy yo, con mi chándal y mis zapatillas pairpor espatarrado en el sofá, cuando empieza a sonar una canción que seduce mis oídos, con un riff de manual, un videoclip cuanto menos "horterilla" y con un gancho que me pega directamente en la ceja izquierda. Schrei nach liebe (Llorando por amor):


Empiezo a sospechar que soy un hombre demasiado enamoradizo, porque una vez más mi corazón palpita como una patata frita y siento que, si este tema fuese una fémina, le comería toda la pepitilla.


Hoy os hablaré de Die Ärzte (Los doctores), un grupo de punk alemán que comenzaron allá por principios de los 80 en Berlín. Bela B. y Farin Urlaub, batería y guitarrista respectivamente, practicaban un punk muy similar al que por aquel entonces llenaba los oscuros garitos de la movida madrileña: sonidos relativamente simples con letras de serie B, cuando no directamente cómicas y tratando temas a veces políticamente incorrectos, como el incesto o la zoofilia. Algunas de sus canciones fueron incluidas en la ya, tristemente, conocida German list of media harmful to young people (al igual que, por ejemplo, el último disco de Rammstein), o lo que es lo mismo, esa lista de material que el gobierno alemán considera perjudicial para la juventud germana. Tras sus tres primeras referencias: Debil (Demonio), Im schatten Der Ärzte (A la sombra de Die Ärzte) y el disco homónimo a la banda; en 1988 publican Das ist nicht die ganze wahrheit... (Esta no es toda la verdad...) y deciden separarse, pues si bien su inclusión en la dichosa lista les había causado más de un problema (como la prohibición de venta de sus discos en la mayoría de tiendas) su éxito había trascendido el territorio underground y, en menos de diez años de carrera ya habían publicado un disco en directo y un grandes éxitos (Ist das alles?, ¿Eso es todo?) y se despidieron a lo grande con una gira que quedaría recogida en un triple álbum en directo. ¿Entonces, por qué no seguir? Pues porque este par de cabezas locas son unos culos inquietos, y les apetecía hacer cosas por separado.


¿Álgún problema, agente?
Pero en 1993 y tras el fracaso de sus proyectos en solitario (aunque al grupo de Urlaub, King Kong, no le había ido tan mal) Bela B. y su compañero deciden volver a juntarse y recurren a Rod González para hacerse cargo del bajo. Hasta aquí, nada nuevo. No es el primer grupo que tras haber saboreado el éxito decide regresar si las cosas te tuercen. Pero lo que hicieron Die Ärzte, muy inteligentemente, fue dejar a un lado ese punk ochentero para meterse de lleno en los años noventa y mezclar su genuino sonido (y sobretodo sus letras) con toques de rock (algunos riffs incluso llegan a sonar a heavy) y sonidos no tan convencionales (latinos, surferos, orientales...), permitiéndose algunas baladas e incluso algo de música tradicional alemana. Aquí es donde aparece Die bestie in menschengestalt (La bestia en forma humana) y su descomunal Schrei nach liebe. Pero la cosa no queda ahí. Si ya he dicho que su primera época era un auténtico descontrol de sátiras y de humor fino pero en muchos casos incomprendido, aquí la cosa se vuelve aún más bizarra y tenemos que, tras el Planet punk de 1995 (considerado por el guitarrista de la banda Farin Urlaub su mejor trabajo) la banda se sacó de la manga Le frisur, un disco conceptual dedicado ¡al pelo! Sí, como lo estáis leyendo. Sólo a estos tres genios se les podía ocurrir dedicar un disco al cuero cabelludo y, aún así, parir una joya que rezuma optimismo por todos lados y con el que no puedes dejar de reírte. Aunque sólo sea con el vídeo de su increíble 3-tage-bart (Barba de tres días):


Yo sólo digo que con ese ritmillo y esas ganas de cachondeo, llegaron a ser teloneros de KISS. Ahí lo dejo. Aunque Le frisur no tuvo el éxito esperado (igual pretendían que Marco Aldany y Llongueras comprasen discos a cascoporro), después llegaría 13, que llegaría a ser número uno en el país teutón y cuyo single Männer sind schweine (Los hombres son unos cerdos), pegaría un pelotazo tal que alcanzaría también la primera posición en las listas germanas. El punk de los primeros años había desaparecido casi por completo y el trío maduraba con los años, adaptando su sonido a los nuevos tiempos, experimentando con pinceladas de nuevos estilos, pero todo sin perder un ápice de su personalidad.


El nuevo milenio trajo consigo un álbum llamado Runter mit denspendierhosen, unsichtbarer! Deja de sentirte generoso, tío invisible!), buenas ventas y un Record Guinness: el que les dio la publicación del single Yoko Ono, que ostenta el record del single publicado más corto de la historia con sólo... ¡30 segundos de duración! Y hasta había un videoclip:


Pero en el fondo, aunque su sonido se había suavizado y, por qué no, se había adaptado al gusto de un público mucho más amplio, ellos seguían siendo unos punkarras. Así que durante su gira de 2001, se vendió durante sus conciertos 5, 6, 7, 8 - Bullenstat! (5, 6, 7, 8 - ¡Estado policial!), una colección de 25 canciones de pura suciedad y espíritu berlinés.
Tras un pequeño parón de apenas un año, la banda graba un unplugged que titulan Rock'n'roll Realschule en honor a la canción de los Ramones, pero usando los institutos típicos de Alemania, en lugar del High School norteamericano. Después llegaría el doble álbum Geräusch (Ruido), una nueva demostración de sus febriles arrebatos compositivos y de su apetito musical que continuaría en su última referencia hasta la fecha, Jazz ist anders (El jazz es diferente), el único disco a parte de Debil producido únicamente por la banda (al principio porque no les conocía nadie, y ahora porque nadie les hacía falta).


En definitiva y, aunque obviamente hablo desde mi opinión personal, Die Ärzte es uno de esos grupos de los que, por lo menos, puede gustarte alguna canción debido a la gran variedad de estilos que han practicado. Y todo ello sin vender su carácter, porque en el fondo, siguen siendo aquellos dos punkis desquiciados y el chaval que se uniría después. Sólo que tienen unos cuantos años más y la experiencia, nos guste o no, es un grado. Puede que no sean tan conocidos como Rammstein o, en menor medida, Die Toten Hosen. De hecho si quitamos el tridente que forman Alemania, Austria y Suiza, dónde la banda es un auténtico fenómeno de masas, sólo han gozado de cierta popularidad en los países más al norte. ¡Pero aún estamos a tiempo de incluir a la piel de toro (#ranciofacts) en esa lista!


No os aburro más, que ya me he extendido lo suficiente. Os dejo con unos cuantas cancioncillas para que juzguéis. Pondré el año de publicación de las mismas para que, además, seáis testigos de primera mano de esa evolución que os contaba:


Teenager liebe (Amor adolescente, 1983)


2000 mädchen (2000 chicas, 1987)


Friedenspanzer (Tanque de paz, 1993)


Schunder-song (1995)


1/2 lovesong (1998)


Der graf (El conde, 1998)


Nichts in der welt (Nada en el mundo, 2003)


Junge (Chico, 2007)


Pues nada, esto ha sido todo por mi parte. ¡Un abrazo hamijos!


PD: obviamente, mi nivel de alemán (que no pasa de los números hasta el diez y de bier, bitte, danke) no llega para saber a primera oída lo que dicen las canciones. Pero echando mano del maravilloso traductor de páginas de Google Chrome y de algo de imaginación, puede sacarse mucho.

4 comentarios:

Olivier dijo...

Hostia... Se necesita un buen rato para comprobar todo eso k dices... Espero hacerlo en cuanto pueda...
;-)

Möbius el Crononauta dijo...

No los conocía... ¡y no sé si quiero conocerlos! xD

saludos

Sergio dijo...

¿y por qué has esperado tanto para descubrirnos a estos tipos alma de cántaro? He visionado algunos vídeos (al azar) y hay de todo... me iré haciendo una idea.

Alex Noiser dijo...

¿Pero esto que puta mierda es?, no, en serio, me ha gustado la actualización, shurhand, los enlaces está bien y eso, pero ahora estoy en una etapa mística intelectual oyendo a Morrison a muerte, ¿sabes?. De todos modos, le daré una escucha al grupo. Qué te follen, homosexual reprimido.