17 de septiembre de 2012

Who's next

Bueno, ya ha terminado el verano. Sí, así de categórico comienzo esta entrada. Yo soy así. Lo mismo un día me embarga la emoción y os invito a luchar por vuestros sueños que otro me levanto en plan misántropo pesimista y me dedico a joderos la ilusión. Se acabaron los chiringuitos, los pantalones cortos, las cervecitas a media tarde, los Kalise para todos, las medusas, las viejas en top-less, las zorras adolescentes con los cachetes del culo asomando por debajo de los shorts... Joder, que depresión. Tengo que volver al prozak.

Pero con septiembre siempre hay cosas que vuelven: los niños al cole, las colecciones por fascículos y, en mi caso, la universidad. Aunque este año va a ser un poco distinto porque estoy ya oliéndole el culo al mercado laboral (traducido a lenguaje no vinnyense, que me queda ná y menos para terminar) y se me presenta un cuatrimestre tranquilito, de manera que me he propuesto volver a honrar este blog con mi presencia de una manera más regular.

Y voy a comenzar esta nueva etapa con un disco de The Who. ¿Por qué? Pues porque me sale de los huevos, a ver si voy a tener que dar explicaciones de todo. Que todo lo queréis saber, pandilla de jorgejavieres...

Perdón, que estoy irascible. He elegido Who's next para este fastuoso regreso por la sencilla razón de que mi imagen ante vosotros lectores ha quedado defenestrada en más de una ocasión por mi dudoso (en vuestra opinión claro, en el mío es la puta ostia) criterio musical. Así que me dije, pues voy a hacer algo de los Who y a demostrar que yo también sé ponerme clasicón.



Para muchos su mejor trabajo, el quinto álbum de los británicos iba a ser en un principio otra ópera rock (recordemos que ésta referencia se encuentra cronológicamente hablando entre Tommy y Quadrophenia) titulada Lifehouse, un mastodóntico proyecto concebido por Pete Townshend que pretendía servir de banda sonora en una película futurista.

Son mis costumbres, hay que respetarlas.
Townshend debía de ir de droga hasta el duodeno porque la fumada es mayúscula: Resulta que al guitarrista de los Who se le había metido en la cabeza que, de no ser porque la gente sabía que todo terminaría y al día siguiente tenían que trabajar, las vibraciones en sus directos serían tan fuertes que todos los asistentes se unirían en un único ente etéreo y alcanzarían algo parecido al paraíso. Qué nivel Maribel. Y esto se le ocurrió inspirado por la ideas de dos indios (de la India, no cherokees) que también le debían de dar a la matuja para desayunar y que se llamaban Inayat Khan y Meher Baba (éste era de matrícula porque creía ser una reencarnación de Brahma, el acabóse de los dioses hindúes).

Bueno, pues aquí Pete quería utilizar su recién adquirido hardware de última generación (cuando el hardware de última generación no consistía en una fila más de iconos en el menú) crear una máquina capaz de crear canciones basados en datos biográficos, que finalmente convergirían en un "acorde universal". La madre que lo parió.

El proyecto se mostró absolutamente inviable a varios niveles (no ¿en serio?) y provocó en el seno de la banda un estrés que alarmó al productor Kit Lambert, que le dijo a Townshend que se bajase un poco las revoluciones que aquello no había cómo sacarlo adelante. Townshend estaba tan obsesionado con su obra que esta negativa le provocó una crisis nerviosa. Cuánto dramatismo, cojones.
El caso es que después de que Lifehouse quedara en agua de borrajas, el grupo regresó de Nueva York para grabar en los Olympic Studios de Londres entre mayo y junio de 1971 junto a Glyn Johns, el nuevo productor, en su siguiente álbum. Desde luego, hubiera sido una estupidez desperdiciar todo el trabajo de Townshend para Lifehouse, por lo que la grabación fue relativamente rápida. De hecho, años después y con algunos cambios argumentales introducidos por John Entwistle, la historia se utilizaría para Who are you y Townshend, que ya os he dicho tenía un obsesión rallando en lo enfermizo con el proyecto, se quitaría la espinita publicando sus demos originales en Lifehouse Chronicles.

Mirad, el Carro de Hipercor.
Aquí la historia, que ya digo se modificaría ligeramente en posteriores discos y que tampoco copa las letras de todos los temas del álbum, gira alrededor de Mary, la hija de unos granjeros que habitan en un mundo apocalíptico en el que los seres humanos viven ataviados con unos trajes especiales (lifesuits) que los alimentan, los entretienen y los protegen de la tóxica y omnipresente polución. La muchacha escucha como Bobby, un hacker que cuela en plan destrangis en las señales de radio el anuncio de un concierto (una suerte de Woodstock del fin del mundo) y decide ir. En este festival se cogen los datos personales de la peña y se les crea una canción con ellos (ahora todo mucho más claro ¿no?) y en el momento álgido aparecen las autoridades (siempre jodiendo, las putas autoridades) pero, cosas de los guiones, suena la nota perfecta como resultado de la combinación de todas las canciones, evaporando a los asistentes y a todos los que estaban viendo el concierto con sus lifesuits. Shit you little parrot.


Pero bueno, dejemos los delirios alucinógenos de Townshend y centrémonos en la música, porque eso no necesita tanta explicación. Desde luego, lo mejor que les pudo suceder es que aquello no llegara a buen puerto, pues dejando a un lado el esfuerzo que supone seguir un hilo argumental conjunto, consiguieron sacar lo mejor de cada tema individualmente. Además, contaron con algunos de los aparatos más avanzados de la época para esta grabación, lo que les proporcionó no sólo una calidad que aún hoy perdura, sino que les permitió probar nuevos sonidos para aderezar sus composiciones.

Se rumoreo durante muchos años que el comienzo de Baba O'Riley había resultado como producto del experimento tracendental computerizado de Lifehouse. Nada más lejos de la realidad, aunque en un principio era esa la idea, pues la omnipresente melodía fue interpretada por Townshend al órgano. Me resulta difícil elegir qué me gusta más de este himno: su letra inspirada por la actuación de la banda en Woodstock (I don't need to fight to prove I'm right), el punteo de Townshend a mitad de tema o ese repentino cambio del rock más combativo al puro folk irlandés con Keith Moon demostrando por qué era y será siempre uno de los mejores baterías de la historia.

Aunque los primeros segundos de Bargain suenan tenues, nos encontramos ante un tema muy rockero con un trasfondo cuanto menos curioso. Y es que se trata de una canción de amor dirigida a Dios (pero al Dios hippie de Townshend, no al Dios de los pasos de pan de oro y los rosarios de plastiquete). El sintetizador que suena de fondo ayuda a dotar al tema de ese misticismo necesario y otra vez Moon la lía con una batería  incansable y retumbante.

Love ain't for keeping ensalza el valor del amor físico (de follar, vamos) y del carpe diem en el corte más corto de todo el álbum y en el que predominan las guitarras acústicas con sabor sureño que no impide que Townshend se marque un sólo interesante. Por fin hace su aparición John Entwistle, responsable de My wife. Ritmo setentero para mover las caderas a lo Bowie, con unas trompetillas la mar de majas para ambientar esta historia sobre un entrañable borrachín que debe hacer lo imposible por escapar de la ira de su mujer cuando llega a casa.

Me encanta The song is over. Me encanta esa estructura creciente, esa melodía dulce y emotiva. Me encanta la voz de Roger Daltrey delicada pero compacta. Me encanta el piano que muta en sintetizador. Y me encanta sobre todo, esa inyección de oxígeno que sientes en los pulmones, que te hincha el pecho y que te acelera el ritmo cardíaco al ritmo de la música cuando te das cuenta casi desde la primera nota, que esa canción te va a acompañar toda la vida. Ojalá pudiera expresarlo mejor, pero creo que aunque le dedicase una entrada entera, no sería suficiente.

Getting in tune, hermanastra de su predecesora, también se sube poco a poco, aunque con menos energía. Un amargo relato sobre la lucha personal existente entre las contradictorias filosofías de un rockstar y la espiritualidad, y lo que supone cuando una persona intenta compaginarlas.

Bastante más alegre es Going mobile, con su guitarra acústica celebrando la libertad de poder vivir en la carretera y viajar hacia donde quieras. Daltrey no participó en el tema, pero Townshend cumple de sobra con las labores vocales en un tema que explota finalmente en una competición entre una guitarra poseída por el wah-wah, los tonos cavernosos del bajo de Entwistle y un Keith Moon pletórico, rompiendo ritmos y creando nuevos con una facilidad envidiable.

¿Qué os puedo contar de Behind blue eyes? Tema inmortal y balada por antonomasia de estos muchachos. Un coro de voces que claman al cielo No one knows what is like, to be the bad man. Un lamento sólo roto por ese espectacular minuto y medio de rock recién exprimido que lo convierte en un imprescindible para todo aquel que se declare seguidor de esta música.

Se cierra este Who's next con Won't get fooled again, auténtico icono de la cultura popular gracias a las gafas de sol de Horatio Cane y que aún hoy, cuarenta años después, sigue invitándonos a la revolución, con esa impresionante batería de Moon y con ese órgano adulterado hasta la saciedad a base de osciladores y filtros electrónicos para modular el voltaje y la intensidad (más que un disco parece que querían dar vida al monstruo de Frankenstein). A mí, personalmente, se me hace un poco larga. Pero todo sea por escuchar el magnífico "Yeaaaaaaaaaaaaah" de Daltrey justo antes de dar carpetazo.

Hasta aquí llegó la mercancía por hoy. Espero haya sido de su agrado. Ahora sólo queda una pregunta.
¿Quién es el siguiente?

PD: Este mes no hay Sangre Fresca, que la mayoría de las novedades de agosto no me han parecido muy reseñables, de manera que las que sí lo han hecho (lo nuevo de The Darkness y de Insane Clown Posse) aparecerán en la edición de septiembre.

10 comentarios:

Sergio DS dijo...

Sé que pueda sonar a una aberración lo que voy a decir, digna del delirio pensarás, pero los Who no me gustan nada salvo temas sueltos, y estoy seguro que en general se les conoce por la BSO de Cuadrophenia y lo que a la gente le suena de Horatio y resto de la saga.

Alex Palahniuk dijo...

Maravilloso, me gusta más Quadrophenia o el propio Tommy, pero la belleza de "Behind Blue Eyes" y la potencia de ese hímno adolescente que es "Baba O Riley" son algo inmortal.

Excelente aporta, cerda.

Ginebra dijo...

Pues me ha alegrado que a alguien más no le gusten mucho los Who, jajajajajaja... No soy la única señor míooo.
Lo que sí que me ha gustado es tu forma de presentar este post(el primer párrafo creo que es lo más chispeante que he leído hoy).
Yo me quedo con la canción de Pearl Jam que sonaba en tu reproductor, es más: me la llevo puesta (y no doy ni una explicación más:)

Rick dijo...

Hay gente que dice que "Quadrophenia" es su mejor obra; dejando aparte consideraciones sobre la época y el sonido que corresponde a cada una, puede que tengan razón. Es decir, no se puede comparar "My generation", por ejemplo, con "Magic bus" o "5:15". Pero en cualquier caso, es evidente que "Who's next" es la base sobre la que se desarrola el sonido "Quadrophenia": es una ruptura con la época "Tommy" y anteriores. Solo por eso ya merece un respeto. Y sin eso, también: es un disco magnífico.

Lazaro dijo...

Un buen disco sin duda, que por cierto conservo junto a Quadrophenia con bolitas de alcanfor, para que no se me lo coman los piojos del vinilo... Buena entrada.

Alexander Arvelo dijo...

Que bonito el nuevo logo...

Bueno, a lo que iba. Que coincidencia que cuando entre en el blog andaba escuchando Getting in tune...¿Coincidencia? mmm es sospechoso. Que bien que al fin se molestan en hablar sobre Los Quien, y lo más insolito es que es Vinny "NuMetal" Gonzo el que lo haga. Que bonita la entrada, te felicito :)

Vinny Gonzo dijo...

Así somos Alexander, una caja de sorpresas.

PD: No sé si me gusta el mote...

Addison de Witt dijo...

En mi opinión el mejor disco de The Who y uno de esos discos claves en la historia. No conocía todos los detalles de la opera rock que queria Pete, menuda paranoia el tío, como andaba entonces...
Saludos y gran post.

NuriaLourdes dijo...

Encantadísima con el recibiento cálido de tu blog y la verdad aunque a veces me desanimo, mis hijos me levantan para seguir luchando por mis sueños.
Agradecerte con todo mi cariño la visita que me haz hecho hoy, siempre eres bienvenido.
Por otro lado y si no es mucha molestia, pedirte por favor me puedas apoyar con un voto en los PREMIOS BITACORAS, participo en las categorías personal y cultural. El botón para votar está en la parte superior de mi blog y para emitir tu voto deberás crear una cuenta.
Cualquier duda me avisas, encantada te ayudo.
Discúlpame también por pedírtelo por aquí, pero no sé si tienes face para dejarte un mensaje.
Besos desde Perú.

http://bitacoras.com/premios12/clasificaciones/mejor-blog-personal/1

J.M.B. dijo...

El primer disco de los Who que compré, no recuerdo hace cuanto. Es muy grande. Siempre que lo pongo, me abstraigo completamente dr todo. Es sencillamente maravilloso.

Tu gusto musical es acojonante

Saludos