18 de octubre de 2012

Powerslave

 

¿Qué hay más jevi que una camiseta de Iron Maiden? Nada. Bueno, puede que una lluvia de hachas. Pero aún así, todo el mundo sabe que si eres jevi de verdad (nótese que digo jevi, no heavy, porque decir jevi es mucho más jevi) tienes que tener una camiseta de los Maiden. Dos, casi mejor. Y una de los Manowar. Y una sudadera de Metallica. Yo, aunque normalmente mis incursiones por aquí no lo demuestren, soy muy jevi. Aunque en realidad no tanto, ahora que lo pienso. Porque no tengo una camiseta de los Maiden. Y ya no llevo el pelo largo. Y no me gusta Manowar.

Bueno, pero no necesito ser un jevi de pelo en escroto para admirar a los incombustibles Iron Maiden. Ya os conté lo que disfruté viéndolos en directo el verano pasado y el otro día me dije: tío, hay que hacer una entrada de esta gente. Además, me pareció muy mal que no se les invitara a la gala de clausura de los Juegos Olímpicos. Ya sé que no es un estilo "asequible" al gran público, pero si dejaron a la hija de perra de Jessie J cargarse un tema de Queen, no les habría costado nada dejar que salieran ellos a tocarse un par de temas medianamente conocidos. Porque además, y corregidme si me equivoco, pero creo que pocos grupos  han llevado el nombre de Reino Unido (y enarbolado su bandera) con tanto orgullo como estos chicos (puede que los Who y los Saxon, pero para de contar). Y joder, que además son londinenses.
Que las doce plagas del Eddie faraónico se los lleven.




En enero de 1984 y tras una gira que los había llevado durante medio año por toda Europa y (por primera vez) los Estados Unidos, la banda se reunía en Jersey, dónde escribirían la mayoría de las canciones que poco después grabarían en los estudios Compass Point, en Nassau (Islas Bahamas), dónde además de dar forma a su quinto álbum, se pusieron hasta el culo de beber daiquiris de plátano.

Que nadie llame a la protectora de animales. No es
un chimpancé travestido.
Si bien no es su álbum más exitoso (no se encuentra entre el grupo de elegidos que debutaron en el número uno de ventas) sí que ayudó, así como si en ese momento les hiciera falta, a acrecentar el ya de por sí enorme éxito de los británicos. No sólo consiguieron ser el primer grupo de heavy metal que tocaba al otro lado del telón de acero (Hungría, Yugoslavia y Polonia, es más, abrieron la gira del World Slavery Tour en este último) sino que consiguieron plantarse en la jornada inaugural del primer Rock In Río, en Brasil, como teloneros de Queen y ante más de 300.000 almas. Casi ná. El World Slavery Tour quedaría después plasmado en el primer álbum en directo de la banda, Live after death.

Precisamente fue durante esa gira cuando comenzaron a utilizar el archiconocido discurso de Churchill ("We shall fight on the beaches...") como introducción para la increíble Aces high. Una canción que calienta sus motores con guitarras resonantes y que entra en ignición con un ritmo estratosférico en el que los dedos de Dave Murray, Adrian Smith y Steve Harris (oh, gran maestro) se mueven a la velocidad de la luz, emulando las piruetas temerarias de ese piloto de la RAF británica en plena batalla con los aviones de la Lutwaffe. Y por si no fuera suficientemente épico todo (y muy patriótico, por otra parte), ahí está Bruce Dickinson aumentando progresivamente el tono del estribillo.

Sólo quedan 2 Minutes to midnight, y qué mejor manera de aprovecharlos que en compañía de las increíbles líneas de bajo de Harris o las acojonantes guitarras de Smith y Murray y ese estribillo que repetiríamos hasta la saciedad, clamando que se acerca el fin del mundo. Antes decía lo de las camisetas, pero ¿no es más jevi incluso dedicarle una canción al momento en el que el planeta casi se va a la mierda cubierto por enormes nubes de hongo radiactivas?

¿Se nota mucho que soy bajista y amo a
Steve Harris por encima de todas las cosas?
A pesar de ser completamente instrumental, Losfer words (Big 'orra), es uno de mis temas favoritos. Cuatro minutos en los que los tíos de los mástiles se recrean en sí mismos (especialmente Harris, joder, es que este tío es una bestia). Bueno y también está por ahí Nico McBrain dando baquetazos, que no lo he nombrado aún, pero que aún sin sobresalir es una pieza fundamental.

Más velocidad, más leña al fuego. Flash of the blade tiene una guitarra chillona e intermitente que se te clava en el cerebro y tensa tus músculos. Una historia espadas manchadas de sangre en defensa del honor, de un tiempo en el que una palabra más alta a quién no debieras podía costarte la vida. En la misma línea argumental, aunque no sonora, continúa The duellists. Increíble trabajo de Harris, y sobresaliente pasaje instrumental, con las guitarras evocando estocadas y fintas en algún burdel. Una pena que el resto del tema resulte tan trillado. Trillado ahora, claro, en aquel momento debía sonar del copón, pero hoy en día hay tantos grupos que han intentado ser Iron Maiden, y otros tantos que no han escondido sus clarísimas influencias, que resulta repetitivo.

Me fascina el comienzo de Back in the village, con esas guitarras siderales. Rápida, ágil, con un riff intrincado y una historia de locura y violencia, de banderas blancas hechas jirones y pueblos arrasados, de la maldad que envenena incluso a los hombres en la guerra. Tralla de la buena, de la que le gusta a un servidor.

Épica hasta la médula, Powerslave, con sus ritmos orientales, nos coge con su mano helada y nos hace bajar hasta las profundidades más oscuras de las pirámides. Su melodía tétrica nos habla de dioses místicos y antiguos, del miedo a la muerte, de la desesperación de un faraón que en el ocaso de su vida, se percata de que todo el poder no le servirá de nada y terminará siendo pasto de los gusanos, como todos los esclavos que perecieron construyendo su mastodóntica sepultura. Joder, qué bien escribo cuando me lo propongo. El sólo es caviar iraní del caro: suaves acordes que eclosionan en un potentísimo recital guitarrero.

Se cierra el álbum con esa pequeña obra de arte que es Rhime of the ancient mariner. Basado en el poema homónimo de Samuel Taylor Coleridge (de hecho, hay algunas partes de la estrofa totalmente transcritos). La historia de un marinero que navegando hacia la Antártida mata un albatros y enfurece a los dioses, provocando que la propia muerte vaya a visitar su barco en busca de las almas de sus hombres... El final no me queda muy claro, pero creo que lo rescatan unas sirenas (en serio). De las tres partes bien diferenciadas que componen el tema, me quedo sin lugar a dudas con la central: esas notas tenues y distorsionadas, casi disonantes, ese bajo profundo y oscuro como el mismísimo fondo del océano y esas voces susurrantes, con ese aura de alucinación en el que casi puedes ver en cubierta a la parca, jugándose a los dados las vidas de tus compañeros bajo una luz verdosa y mortecina.

Me despido de vosotros alzando los dedos índice y meñique, como buen jevi.
Hasta otra, carrozas.

11 comentarios:

Anna K. dijo...

Lo de Jessie J fue para no dar crédito... pero tampoco estuvieron los Rolling. ¿Qué hay más londinense que ellos?

De Iron maiden casi que no digo nada porque los conozco poquísimo. "powerslave" y "2 minutes to midnight" y poco más..

besos

Addison de Witt dijo...

Buen entrada si señor, recuerdos de cuando era joven, pero muy joven y este disco, The Number of The Best y Piece of Mind no dejaban de sonar en casa ante la desesperación de mi madre... A pesar de todo creo que sigue siendo uno de los mejores discos de la doncella
Saludos.

Mr. Thunderstruck dijo...

Powerslave es un disco tan imprescindible como Number of the Beast bajo mi punto de vista. Uno de los grandes momentos de Maiden y para muchos puristas el último gran disco de la "Doncella" Todo en el es maravilloso, desde esa memorable portada hasta la extensa "Rime..." que conviene escuchar de vez en cuando...en fin, una maravilla que quedó reflejada en el legendario doble album de aquel tour "Live after Death". Qué portadas más buenas, que bien se sabían vender estos tíos entonces...cuánto las echamos de menos. Bueno ahora un poco menos, porque con gran acierto y para seguir ingresando sus suculentas arcas han lanzado unas maravillosas reediciones de sus discos clásicos en picture disc vinilo que ya estoy devorando. Saludos!!!!

Sergio DS dijo...

Tuve mi época de Manowar pero ya no me dicen nada, sin embargo Iron Maiden siguen llegándome pese a los años y lo manida que parezca estar su "imagen", a mi juicio auténticos precursores de la estética jevi, un auténtico distintivo como lo fue la imagen del Ché o el símbolo de The Who, o la hoja de maría para Marley y el reggeae.

Alex Palahniuk dijo...

Jessie J... Qué gran artista. Entre ésta y los patanes de Muse, los británicos se cubrieron de gloria. Con lo fácil que hubiese sido ver mecheritos en los punteos iniciales de "Fear of the Dark"...

Entrando en el disco, soy mucho más de la etapa de Blaze o de Paul Di Anno, pero es que la época ochentera de Iron Maiden fue excepcional, mucho mejor que la de esa banda que muchos reverencian y sólo sirven para fregar llamada Metallica. Besis.

Qué temazo es Two Minutes To Midnight. Algún día contaré una anécdota relacionada con esa canción.

Carolina dijo...

Chicos.
que buena musica se escucha aca apenas ingreso... estos violines me pierden.
A mi tambien me gustan los legendarios Iron Maiden y el Aces High con su potencia me hace volar la peluca, excelente.
Ah, y decirles ademas que me mate de risa con el epigrafe que dice algo asi como no llamen a la sociedad protectora de animales: no es un chimpance travestido, jajajajajaja! XD
Un abrazo.

TSI-NA-PAH dijo...

No ha envejecido!!! Brutal y freco como el primer dia.Una patada en los mismisimos Bollocks! Prog y hard rock en la dosis perfecta!
A+

Dr R. Perkins dijo...

"El Rock es un sentimiento que solo pocos tenemos el placer de sentir"

Appetite for Destruction

Gran entrada, grandes muy grandes los Maiden

Yo tampoco llevo ahora el pelo largo, pero el alma sigue siendo de rock and roll

He disfrrutado como un enano de neuvo escuchando estos monstruos

mil graciassssss

King Piltrafilla dijo...

Muy buena entrada. Amena, simpática e instrustiva. Yo lo tengo todo de los Maiden, pero nunca tuve una camiseta suya. Tenía de Slayer, Manowar y Megadeth. Debo ser casijevi :D

Möbius el Crononauta dijo...

Gran disco, uno de los pocos de Maiden que tengo originales. y Aces High, ¡madre mía que subidón!

Minnie Mousse dijo...

"Powerslave" es tan mítico e icónico como cualquier otro de Maiden (quitando época Blaze Bailey, of course).Por cierto, creo que Maiden es de los grupos con menos merchandising para chica :(