7 de marzo de 2013

Por amor a la música: Los Aldeanos - El atropello

Volvemos a cruzar el charco pues Alberto, de Común sin sentido, ha decidido que sea Cuba el país que visitemos esta semana en Por amor a la música.

Reconozco que al principio cundió un poco el pánico porque ninguno de los artistas cubanos que me venían a la cabeza me seducían lo suficiente como para dedicarles una entrada. Pero por suerte, Los Aldeanos estaban ahí para salvarme las espaldas.

Es curioso como la izquierda occidental ha visto siempre en la isla caribeña un ejemplo de que en plena era del capitalismo feroz que todo lo devora, el socialismo/comunismo puede triunfar, aunque sea encerrándose. Yo, que siempre he sido muy incrédulo, nunca he tenido una opinión demasiado clara. Como le he dicho a Alberto en su entrada, es muy difícil tomar el pulso a una sociedad mirando desde el banquillo. Conozco gente que ha estado allí, y que ha estado para algo más que para unas vacaciones en Varadero. Pero aún así, creo que si alguien sabe qué es lo que pasa en Cuba, es un cubano.

Naturales de La Habana, Aldo y El B son dos de los MC más prolíficos (unos 27 discos entre trabajos juntos y en solitario) y reconocidos de la escena del hip-hop underground cubano y han conseguido cierta repercusión a nivel mundial (colaborando por ejemplo, con los españoles Juaninacka y Rapsusklei).
Me sorprendió mucho cuando los escuché por primera vez que se manejan con un discurso que ataca a toda la cúpula castrista. Y ojo, no desde una perspectiva ideológica, sino totalmente social. Vamos, que no es como aquí, que parece que muchas veces las críticas hacia el poder vienen por el "es que eres del otro bando" olvidando que todo el mundo tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. De esta manera Los Aldeanos realizan una suerte de labor de generación de conciencia, acercando a sus los que los escuchen una perspectiva sobre los problemas sociales, económicos y políticos de una cultura tan encumbrada como endogámica.
Desde luego, se esté o no de acuerdo con su postura y sea más o menos verdad lo que cuenten, es un auténtico gustazo comprobar que en un género a día de hoy profundamente prostituido (y más por aquellas coordenadas geográficas) como es el rap, alguien se preocupe por hablar de algo más que fuegote, gatitas y gasolina. De hecho, el propio grupo y otros muchos de su escena condenan abiertamente el reggaeton, que vende humo y condones a una juventud que, en su opinión, lo que necesita es salir del letargo.

Fucker. Definición gráfica.
No he elegido El atropello por ninguna razón en particular, es simplemente que echando una ojeada me parecía el trabajo más asequible y variado de todas sus referencias.
Con una de las introducciones más apocalípticas y trabajadas que recuerdo, Demóngeles, el disco dibuja con rabia y casi con dolor un retrato, un paisaje social de la Cuba que ven Los Aldeanos y que poco tiene que ver con esa idea de utopía paradisíaca que tienen algunos, con dos ejemplos como la trágica rutina de los niños de familias humildes (Niñito cubano), la violencia machista de ciertos especímenes con la sangre demasiado caliente (Chini socio).

No obstante, esto sigue siendo un disco de hip-hop y siempre hay un hueco, por pequeño que sea, para algo de competi y para temas más vacilones. De eso se encarga la recta final, con los tres pepinos que son Odio a primera vista (dedicada a la típica señora de lengua larga y pocas neuronas), Pasa el borrador (tremendo sampler de Amy Winehouse) y el despelote con Ao.

Las pinceladas antisistema (manda huevos, como cambia el significado según el país) que decoran todo el plástico se convierten en brochazos enfurecidos en Mangos bajitos (mensaje alto y claro para todos los turistas europeos), Veneno y la peligrosa La naranja se picó. En esta última, El B se queja (entre otras cosas) de cómo el gobierno cubano le ha negado ya dos veces la asistencia a la final de la Red Bull Batalla de Gallos, probablemente por, en sus propias palabras "no dedicarle la victoria al comandante en jefe".

Cierra el álbum la sentida y profunda Fue un placer, un ejemplo de que estos muchachos saben ponerse tiernos y regalarnos una canción tan inteligente como demoledora.

Terminamos por hoy. Soy de la opinión de que nada es blanco ni negro y que todo depende del cristal con el que se mire. Por eso me gusta conocer todas las trincheras. Así que dejo a Los Aldeanos y me pongo algo de Los Chikos del Maíz.

Llamadme temerario.

6 comentarios:

Carlos Tizón dijo...

Como bien dices, Cuba es ese gran desconocido para todos. A estos ni idea, el hip hop no es my cup of tea

TSI-NA-PAH dijo...

Tampoco el hip hop es mi musica favorita, aunque mezclado con Jazz y ligeramente tenue si que me gusta!Conocia a los Orishas ,a los que entreviste para una revista de musicas del mundo y fueron unos cachondos!Es verdad que una pequeña isla como Cuba da mucha, mucha musica y muchos estilos, aunque el rock no sea lo mayoritario!
A+

PUPILO DILATADO dijo...

Ni idea de estos tipos!! Estuve sopesando la opción Orishas y, sobre todo la de Athanai pero no encontré lo que buscaba. El Hip Hop Cubano me llama la atención y los aldeanos tienen rimas muy chulas, unas más directas, otras más reflexivas pero siempre inteligentes y bien trabajadas.

Muy buen post, esta noche en mi casa haré 'lo necesario' para que Los Aldeanos se vengan pa' mi casa.

Aldo dijo...

Interesante la banda del tocayo.. tampoco los conocía, aunque sí a Orishas por supuesto.. siguen las sorpresas en este juego ja ja.. ponerse a prueba cada semana no? Un abrazo!

Alberto Secades dijo...

Siento haber tardado en contestar, pero entre organizar un cónclave y presentar a los candidatos, no he dado, literalmente, abasto. Luego contestaré a los comentarios en mi blog, pero quería leer primero las reseñas.

http://www.comunsinsentido.com/2013/03/el-conclave.html

http://www.comunsinsentido.com/2013/03/los-electores-del-conclave.html

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Resuelto con elegancia el tema político, con una afirmación que suscribo al 100%: "es difícil valorar algo mirando desde fuera". También suscribo lo que cambia el significado de "antisistema", atendiendo al contexto.

En lo musical, me gustan algunas cosas del hip-hop, pero menos del rap. En general, lo que menos me gusta es el fraseado y, lo que más, el uso de samplers. El de Amy es "ANTOLÓGICO".

Resumiendo: superada, con nota alta, una propuesta que, sinceramente, planteé sin saber que iba a resultar tan compleja.

Un abrazo.

Lucía Conde dijo...

Muy buena entrada!
En Cuba, si te cogen escuchando a Aldo en casa o en la guagua te detienen y te multan. El gobierno "socialista" castrista no quiere que una canción, que para algunos puede resultar simple, atraviese fronteras y pueda verse al descubierto dicho socialismo. Por ello, en numerosas ocasiones, Aldo ha sido arrestado en su propia casa por no decir de la prohibición de salir del país. En 2011 hasta el último momento no se supo si podrían asistir al festival Viñarock por problemas con la visa en Cuba y afortunadamente para algunos de nosotros asistieron, y creo que ha sido uno de los mejores conciertos a los que he asistido.