11 de abril de 2013

Por amor a la música: Paul McCartney & Wings - Band on the run

Ah, los Beatles. Los cuatro de Liverpool. John, Paul, George y el que hacía como que tocaba la batería (pobre Ringo, como nos pasamos con él). Todo el mundo conoce a los Beatles. Es más, casi todo el mundo conoce bastante a fondo las aventuras y desventuras que la banda vivió durante la década de los sesenta.

Pero estaba claro que tras la separación ninguno de estos monstruos había dicho su última palabra. Bueno, quizás Ringo, pero es que tampoco había abierto mucho la boca hasta entonces. Chals nos propone esta semana en Por amor a la música que elijamos un disco en solitario de alguno de ellos.

Mis alarmas han saltado rápidamente. Y es que, como comprenderéis, me apetecía más bien poco que me sucediera lo de la semana pasada. Lennon es muy típico, amén de que Chals ha abierto la ronda con el único disco suyo que tengo más escuchado. Harrison es un valor seguro, pero All things must past es demasiado para comérselo de una tacada sin haberlo escuchado nunca y, a pesar de que Dark horse tiene muy buena, al final me he decidido por McCartney, su mujer y Denny Laine. O lo que viene a ser lo mismo: Wings.

Band on the run, probablemente el disco más exitoso de la carrera de sir Paul en solitario, tuvo un proceso de grabación algo accidentado que paso a relataros.


Tras grabar ese acojonante pepino que es Live and let die, McCartney y señora comenzaron a escribir canciones para un nuevo disco en su casita de Escocia. Cuando iba a comenzar la grabación se dieron cuenta de que no les apetecía grabar en Reino Unido, que era demasiado aburrido y fue por eso que Paul le pidió a los chicos de EMI una lista con las localizaciones de sus estudios arround the world. Tras pensarlo mucho (aunque no demasiado, creo) el exótico paraíso elegido fue Lagos, en Nigeria.

Con el destino marcado ya en el mapa solo restaba que la banda al completo (Paul, Linda, Denny, el guitarra solista Henry McCullough y el batería Denny Seiwell) se pusiera en marcha. Pero pocos días antes de poner rumbo a África, McCullough y Seiwell decía hasta luego (no a la vez, pero casi). Nada que el polifacético trío restante no pudiera resolver, pero el contratiempo fue mayúsculo.
¿Soy al único al que le parece más atractivo Paul que Linda?

Una vez en Lagos el espejismo se desvaneció. No sé que conocimientos de geopolítica internacional tenían Paul y Linda en aquel momento, pero desde luego, si creían que Nigeria era una especie de vergel selvático lleno de tribus con escudos de colores y muchachas con los pechos al aire, se equivocaban. Y mucho. Nigeria estaba por aquel entonces sumida en una dictadura militar corrupta hasta la médula que no se preocupaba lo más mínimo de la población, de manera que la delincuencia y la insalubridad campaban a sus anchas. De hecho, Paul y Linda fueron atracados a punta de cuchillo cuando desobedecieron las recomendaciones y salieron a pasear en la noche de Lagos. Listos, que sois unos listos.

Para colmo, el estudio de era más bien tirando a malo. Por suerte las expertas manos de Geoff Emerick estaban allí para intentar poner solución a una falta de material y de calidad casi insultante.

La población local tampoco les tenía especial cariño. El conocido músico Fela Kuti los acusó de haber acudido allí a robar y prostituir los sonidos de la música tradicional africana. Los Wings tuvieron que mostrarle una a una las canciones que estaban grabando para que quedara claro que las razones que los habían llevado allí eran meramente turísticas. De hecho estoy casi seguro que en aquellos momentos ya se estaban arrepintiendo y lamentaban no haberse quedado en sus lluviosas islas británicas.

Para colmo, McCartney casi se ahoga un día durante las grabaciones. Mientras cantaba, comenzó a toser y a quedarse sin aire y, tras recibir de golpe todo el calor del exterior cuando algún lumbreras decidió que necesitaba "aire fresco", se desmayó. Al parecer fue un espasmo bronquial provocado por las ingentes cantidades de tabaco que se fumaba Paul al día.

El caso es que tras tres semanas que darían para una producción sesentera de Hollywood (oye, que buena, me lo planteo como proyecto personal) el disco ya estaba en su punto. Sólo le faltaban los últimos arreglos orquestales y retoques varios y de eso ya se encargarían de vuelta en casa.

Band on the run se merece todos los elogios que ha recibido y todos los que no ha recibido también. Desde un comienzo, con el tema homónimo de tres partes que pasa del relax total al rock más amargo y termina con un clásico sonido Beatle, se nota la esencia compositiva de McCartney. Jet, dedicada a un pony que tuvo, es puro power pop con ese bajo distorsionado y los teclados dándolo todo.


Mrs. Vandelbit es otro tema que me encanta, con ese bajo que sube y baja y ese sólo de saxofón que se marca Howie Cassey. Sí, creo que definitivamente es esto último. Siento debilidad por los sólos de saxofón. Durante la grabación, el estudio sufrió un apagón y tuvieron que terminar el trabajo con los generadores de emergencia. Otro contratiempo más que añadir a la idílica estancia de Wings en Lagos.


No podía faltar una buena balada rockera, con su hammond de fondo y su guitarra melancólica. Y esa es Let me roll it. Mucha gente lo acusó de haber intentado imitar a su compadre Lennon en esta canción, aunque él se defendió afirmando que en el momento de grabarla ni siquiera se había dado cuenta.

Mamunia tiene su encanto. No deja de ser otro tema lento (como Bluebird y No words) que en general me parecen lo más negativo del disco. Pero ese rollo folkie (que, al contrario de lo que pueda parecer y de lo que opinara Fela Kuti, está inspirado en el Marrakesh donde se escribió la canción) que parece degenerar en una especie de melodía parisina de ciencia ficción termina por enganchar.

Lo que sigue es Picasso's last words (Drink to me) y como su propio nombre indica está basada en las famosas últimas palabras del pintor español. La propuesta del tema se la realizó Dustin Hoffman a Paul porque no se creía que pudiera escribir una canción sobre cualquier cosa. Vamos, un "no hay huevos" pero con mucha más elegancia. La canción se grabó en los estudios ARC que Ginger Baker (el de Cream) tenía en Nigeria durante una visita de la banda. El caso es que a pesar de que en un primer momento desquicia tanto interludio de conversación en francés y tanta fanfarria peliculera, es en este tema donde vuelve a aparecer el McCartney más psicotrópico, y eso siempre está bien.

Pero el verdadero trallazo lo encontramos al final. Nineteen hundred and eighty-five es inmensa de principio a fin. Un corte de rock potente, con un teclado que se lanza al abismo del progresivo y dónde los inexplicables cambios de ritmo no empañan en absoluto una melodía rabiosa que sube y sube hasta convertirse en sideral. Un final apoteósico, con Paul en pleno éxtasis de espasmos amorosos. Como he dicho, tremenda.


Pues hasta aquí llega Band on the run. Por cierto, me despido con un dato curioso: uno de los personajes de la portada (creo que el segundo por la derecha, el que está con la cabeza levantada) es Christopher Lee. Ya sólo por eso, merece ser escuchado.

4 comentarios:

Aldo dijo...

¡Que discazo, por Dios!.. Claro q yo como gran fanático de Wings tengo otros preferidos, pero no importa.. el más exitoso además.. genial elección: un indispensable.. Saludos

PUPILO DILATADO dijo...

Una gran laguna musical que voy a remediar 'ipsofacto' en cuanto llegue a mi casa. Estoy disfrutando con los discos en solitario...¡quién lo iba a pensar!!, los de Floyd, los de Yes y ahora 'the fab four', creo que no podemos pedir más descubriendo música tan acojonante.

Por cierto, no menosprecies a Ringo y escucha, mientras que estás en Pupilandia (je,je,je), "Ringo" y "Goodnight Vienna", ¡te vas a sorprender seguro!!!

La capacidad mediática de Ringo siempre fue menor porque no era el atormentado defensor de la causa mundial (Lennon), ni un endiosado geniecillo (Macca), ni era un 'frikie' exótico que tocaba la guitarra como diosss (Harrison), simplemente era 'un fiestas' que se llevaba bien con todo el mundo - o todo el mundo se sentía a gusto estando con él-.

Forrest Gump dijo...

Ya se que sera un sacrilegio para muchos!pero prefiero a los Wings que a los Beatles!!Si, ya se... Y este disco es enorme, ademas de toda la histria que le rodea, su grabacion en Africa, etc...Te has lucido amigo Vinny, un gran post para un gran disco!
A+ Soy Tsi-Na-Pah desde mi nuevo blog!

Chals dijo...

Perdona mi monumental despiste, no te comenté esta maravilla de post, eso que la leí en su día. maravilla absoluta del señor Macca, y estupenda entrada que te has marcado, si señor. Saludos