9 de noviembre de 2013

Por amor a la música: Matt Bianco - Whose side are you on?

Aquí estamos otra vez, Por amor a la música. Segunda ronda de músicos de jazz invitados en temas/discos pop/rock, esta semana con el saxofón como protagonista. Chals nos lo ha servido como a él le gusta, bien frío y on the rocks, tributando al recientemente desaparecido Lou Reed y la colaboración del saxofonista Michael Brecker en su Berlin.

Hoy tengo el placer de hablar de uno de esos discos que me sé de principio a fin, cada nota y cada silencio. Alguno estaréis pensando que soy una caja de sorpresas. Bueno, lo soy. Pero la razón por la que Whose side are you on? forma parte intrínseca de mi memoria no es la voluntad propia.


Os pongo en situación. Aquí un servidor proviene del litoral murciano y hace doce años, por cuestiones laborales paternas, recalé en Zaragoza. Como os podéis imaginar, durante los primeros años los viajes de vuelta para ver a la familia eran frecuentes, y chuparse casi siete horas (bendito tramo de autovía en Teruel, que falta hacía) de viaje en un Opel Kaddett con la radio chisporroteando te obliga, lo quieras o no, a utilizar ese ya para entonces desfasado sistema de cintas de casete. Alguna vez os he comentado que mis padres no son en absoluto melómanos (lo mío debe ser una mutación genética o algo así) y tampoco tienen muchos gustos en común. Pero mira tú por dónde, este Whose side are you on? de Matt Bianco era punto de encuentro. Seguramente porque mi padre es muy de jazz y mi madre muy de pop, estaba cantado.

¡Cuidado, paparazzis!
El caso es que cuando obligas a tus progenitores a escuchar en bucle durante horas una cinta con las canciones de Pokémon, te ves en la obligación de prestar un poco de atención a la música que te ponen ellos. Y aunque he de reconocer que al principio nada de nada, a día de hoy cada vez que lo escucho (el maldito cargador de cedés tiene la fea costumbre de fallar en el momento más inoportuno y tenemos que recurrir al viejo casete) es como reencontrarme con un viejo amigo que me ha visto crecer.

Para los que os pille un poco despistados, Matt Bianco es el nombre del grupo, no de una persona. También es cierto que durante toda su carrera la única constante fija ha sido el vocalista Mark Reilly. Formados en 1982 en Reino Unido, Matt Bianco fueron uno de esos grupos exitosos a mediados de los ochenta en el estilo que se convino a llamar sophisi-pop y que añadía a su sonido eminentemente comercial grandes dosis de jazz y música latina.

Whose side are you on? fue su disco debut y un auténtico éxito en Europa durante 1984. En el álbum acompañaba a Reilly en los trabajos vocales la polaca Basia Trzetrzlewska, que abandonaría la formación un año después para dedicarse a una carrera en solitario que seguía por esta misma línea. El otro miembro oficial era el teclista Danny White.

Pero lo realmente interesante se encuentra en los músicos de estudio (y alguno de directo) que acompañaban a Matt Bianco. Charlie Morgan (Gary Moore, Tracey Ullman...) y Peter Ross a la batería, Robin Jones a la percusión, Ray Warleigh (Mike Olfield, Soft Machine, Charlie Watts...) a la flauta, Guy Barker (Alphaville, Sting, Mike Olfield...) al fiscorno, Chris Dean al trombón y, lo he dejado para el último porque soy mala gente, Ronnie Ross al saxo barítono.

Nacido en la India en 1933 de padres escoceses, Ronnie Ross desarrolló la mayor parte de su carrera durante finales de los cincuenta y principios de los sesenta en diversos conjuntos. Después, se dedicaría básicamente a colaborar con Matt Bianco como saxo solista. Pero a pesar de que su trayectoria no fue (pues nos dejó en 1991) excesivamente dilatada, el señor Ross tiene en su haber varios hitos realmente interesantes que lo convierten en un grande: el primero ser tutor de saxofón de un jovencísimo David Bowie, el segundo haber colaborado en el álbum blanco de los Beatles (concretamente en Savoy Truffle) y por último haber hecho lo propio en el clásico Walk on the wild side de Lou Reed. No es mucho, pensarán algunos. Vale, venga, avisadme cuando consigáis algo remotamente similar.

El disco es una colección de diez canciones muy variadas que se mueven con soltura entre todos los recovecos de este estilo, desde el jazz latino más loco (No, no, never, Matt's mood II) que te hace perder el control de los pies (Half a minute)  hasta esos temas con sabor a cine negro, novelas de espías en la guerra fría (Whose side are you on?, Matt's mood, It's getting late, Riding with the wind) y sin dejar de lado el pop fresco y divertido (Get out of your lazy bed, Sneaking at the back door) o ese otro pop más melancólico y profundo (More than I can bear) . La mezcla de voces de Reilly y Basia, tanto en coros como a dúo es insuperable y el teclado de White tiene una versatilidad brutal. Os recomiendo el álbum completo, pues es bastante ameno de escuchar, pero como siempre si me permitís un poco de concreción, las más disfrutables son Half a minute, Get out of your lazy bed (tremendo trabajo de White a las teclas), la experimental Riding with the wind, It's getting late (soberbio estribillo de Basia) y la que es mi favorita de todo el plástico, More than I can bear, una de esas canciones que enamoran hablando de desamor.






No me quiero marchar sin, me he puesto sensible, dedicarle esta entrada a mis padres. Sé que no la van a leer, pero oye, si lo hacen les hará ilusión ver que no todo lo que escucho les suena a chino.

6 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

Yo soy Bianccista. Además no se que tiene el bueno de Matt pero conozco un monton de gente con multitud de variados gustos y siempre aparece Matt como favorito. No es negro, no es italiano, no es español no es latinoaméricano y pese a ello sus discos son aceptados , bendecidos y con legión de ocultos fans. Si el disco es magnifico como casi toda su discografía. Si soy de Matt.

Marga dijo...

No lo creerás, pero si que leo tus entradas, aunque la mayoría de las veces me pierdo en los nombres y los datos. Hoy ha sido fácil y además me ha gustado saber más cosas de este grupo que tanto nos ha acompañado en nuestros viajes (ya en el de novios la cinta dio unas cuantas vueltas) y que casi nos pone a bailar en el coche. Gracias

Josi dijo...

Matt Bianco¡¡¡ Madre mia, los recuerdo, pero por aquella época yo estaba completamente inmerso en los infiernos del heavy metal de la época y no es que Matt Bianco fuesen santo de mi devoción. Sin embargo se agradece tu post, donde me muestras que detrás de este nombre hay músicos de mucho postín. Saludos Vinny.

Carlos Tizón dijo...

Yo en aquellos dias (y algo queda, que coño) era más heavy que una derbi diablo, así que de cosas como estas huia y dejando un rastro de cadaveres a mi paso. Tendré que escucharlos, pero advierto, que nadie ponga uno de estos dias a bananarama jjajajaj

PUPILO DILATADO dijo...

Bueno, pues ya que todos hablan de lo que 'eran o estaban' te diré que yo todavía no me había pasado a la música del diablo, ni tan siquiera a Elvis porque estaba flipado con las bandas sonoras....en especial las de Rocky, Rambo(!!!)...y las pelis de artes marciales, algo de Queen y Madonna pero nada más. La 'movida' y la 'new wave' ya me pilló tarde, creo que con "Personal Jesus" por lo que, de Matt Bianco, ni pajolera idea.

JOder!, esa estética...bufff!! He escuchado con antención "More...." y no me ha disgustado pero de aquí a que me ponga con el disco...tardaré...je,je,je.

TSI-NA-PAH dijo...

Llego tarde...lo siento...tengo un par de ferias del disco a preparar y estoy liado!
Matt Bianco...este disco es buenisimo y lo he escichado y pinchado hasta la saciedad.Luego ya no me gustaron nada y sinceramente ahora ya no me gustan...pero en su época, si!
A+