27 de marzo de 2014

Por amor a la música: Ministry - ΚΕΦΑΛΗΞΘ

Continuamos con las ronda de Por amor a la música. Ya quedan pocas para terminar esta manda dedicada a la dama de negro. Osea, la muerte, por si os pillo espesos. Esta semana el encargado de averiguar las siniestras intenciones de la parca es Bernardo de Andrés, que dando de nuevo una vuelta de tuerca y explorando un mundo que resulta para mí casi desconocido como es el reggae de la mano de Roland Alphonso, ha elegido una manera de morir que para mí es, dentro de la tragedia que supone siempre una pérdida (y más la de un artista), bella en cierta manera. Exhalar tu último aliento sobre un escenario.

Y digo que me parece bella porque es encima de las tablas, sea cual sea el estilo, donde se produce la verdadera magia. La cercanía del público, la tensión de la inmediatez, el valor de un poco de improvisación, ese aire caliente y dulce que te llena los pulmones cuando todo sale bien... No se me ocurre mejor sensación para despedirte del mundo terrenal.


De entre la lista de artistas que he encontrado que murieron en un escenario (y hay un montón, sobretodo tenores, nunca imaginé que la ópera fuera tan estresante), mi elegido es, como supongo que muchos habreis supuesto dado mi perfil, Mike Scaccia, guitarrista de Ministry.

Scaccia nació en 1965 y perteneció a los Ministry del éxito masivo. En 1996 dejó la banda pero regresó en 2003. Además de haber sido prácticamente "el guitarrista" de Ministry durante toda la carrera de la banda en la superficie excepto un par de álbumes, también participó en otras bandas como Rigor Mortis, League of Blind Women (ambos con Casey Orr, el de los GWAR) y The Revolting Cocks, un supergrupo en el que también estaba Al Jourgensen, líder de Ministry.

En diciembre de 2012 un ataque al corazón se llevó al bueno de Mike en el escenario del The Rail Club, en Texas, durante un concierto en el que se celebraban los 50 años de Bruce Corbitt, el vocalista de Rigor Mortis. Tras la muerte del guitarrista Jourgensen decidió ponerle un punto y final a su banda, no sin antes publicar ese From beer to eternity que recogía las últimas grabaciones que Scaccia y Al habían hecho durante las semanas previas a su muerte.

Bromance, piercings y mucha testosterona. ¡Rock 'n roll!

No hay mucho más que contar, la verdad. La historia de Mike Scaccia es la de otro músico que dedicó su vida a hacer lo que más le gustaba y que terminó sus días haciendo eso mismo.

No soy un gran conocedor de la obra de Ministry. De hecho lo que más he escuchado son unas cuantas versiones que tienen de canciones de otros artistas y que en manos de Al Jourgensen se convierten en aún mejores (Under my thumb, recomendadísima). Así que para ponerme al día un poco, he decidido empezar por el que todo el mundo dice que es el mejor disco (o al menos el más impactante a nivel general) de la banda. Por si os lo estáis preguntando, sí, eso que pone en griego en el título de la entrada es el verdadero título del disco que todo el mundo conoce como Psalm 69: The way to succeed and the way to suck eggs. El título viene del "Libro de las mentiras" de ese personaje llamado Aleister Crowley y que viene a ser una manera más o menos "delicada" de referirse al sexo oral (nótese ese "suck seed" casi escondido). De hecho, según Wikipedia, lo que pone en la lengua de Sócrates es algo así como "cabeza69". Una fumada muy gorda. Como casi todo lo de este señor, por otra parte.

Psalm 69 no es un disco para comprenderlo. Tampoco es un disco para analizar, pues podríamos perdernos entre sus numerosos recursos, samplers y metáforas. Eso se lo dejo a los eruditos. No es un disco en el que digas "hey, esta canción mola mucho". No. Psalm 69 es un disco para vivirlo. Es un disco para dejar abiertas todas las puertas de tus sentidos y dejar que la vorágine violenta de riffs sucios, sintéticos y repetitivos, las siniestras consignas de revolución y denuncia al sistema, los ritmos de batería imposibles, las distorisones afiladas... el caos, en resumen, se apodere de tu mente y haga hervir tu sangre.

Trallazos conocidos como N.W.O y Jesus built my hotrod se unen a otros no tan conocidos pero igualmente agresivos como la desquiciada TV II, la cruda y gótica Scare crow, la apocalíptica Psalm 69, la enajenada Grace, y los tres cortes más industriales, Hero, Just one fix y Corrosion, con sus sonidos de fragua. Todos se conjuran para crear la banda sonora del fin de una sociedad decadente y artificial, una guerra entre la ciencia y la religión, la razón y el fanatismo, oriente contra occidente... Una guerra de todos contra todos en la que nadie está a salvo y en la que Ministry se mueven como pez en las turbulentas y podridas aguas de un río ácido de odio y misantropía.

Toma ya.

6 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

Pues a mi Ministry también me resultaba un poco ignorado. si habia escuchado algo de ellos , también hasta tuve en mis manos varios sus discos e incluso en alguna ocasión he pinchado algún tema. A fuerza de ser sincero me parecieron siempre complicados y complejos. Duros para mi melódico oido. Como quiera que poco a poco mi espectro musical se va ampliando gracias a post como este he observado que debo y tener más callo pues me entra con más facilidad que antaño

Forrest Gump dijo...

No sabia lo de Scaccia! Ministry no era de mi bandas pero si que seguia los lanzamientos de sus discos.Una lastima morir tan joven ..ya sea donde sea!
A+

21st Century Schizoid Man dijo...

Pues yo soy más del The Land of Rape and Honey y del The Mind Is A Terrible Thing... etc; no obstante, me pincharé éste. Buen trabajo.

PUPILO DILATADO dijo...

Pues si, hemos coincidido en artista y en foto también! Te habrás dado cuenta de que MikE lleva una camiseta de Buck Satán, no? Jejeje.

No he hablado de Ministro por no ser tan obvio y previsible, me apetecía un poco de cachondeo y buen rollo pero Ministro siempre me volvieron loco, sobre todo este Psalm 69 que junto a The Downward Espiral me abrieron otro mundo mas extremo y retorcido que las neuras de Vedder, Kobain Y Layne Staley.

Sin controlar a la banda, el trabajo que te has marcado es de sobresaliente amigo Vinny!

Carlos Tizón dijo...

Ostras, Pupi, tu y yo, los tres hablando de Scaccia, manda huevos, lo siento, que no miré lo que habiais escrito, si es que llevo una semana de huevos, en fin, lo siento

Josi dijo...

Ministry, me suenan de los 90, no los tuve nunca muy controlados, demasiado industriales para mi. No conocía lo de la muerte de Scaccia, la verdad. La verdad que tal y como dices en tu intro, puestos a pensarlo, no es mala muerte morir con las botas puestas en un escenario pero bueno, no deja de ser un drama morir tan joven. Un saludo y buen post, Vinny.