2 de noviembre de 2014

Le temàzo XXXIII: Static-X - The only

Me enteraba esta tarde y casi de casualidad de que ayer moría a los 48 años y por causas aún desconocidas (se especula con la sobredosis, y no me sorprendería nada) Wayne Static, líder de Static-X. No soy aficionado a los panegíricos post-mortem y mucho menos cuando la admiración por un artista es más "políticamente correcta" que verdaderamente sentida. Por eso la semana pasada no me hice eco del adiós de Jack Bruce. Pero tras leer la noticia he sentido como algo se me rompía dentro. Y es que mi relación con Static-X, sin haber sido duradera y ni siquiera intensa, era especial.

Corría el año 2003 y Electronic Arts reinventaba su saga Need for Speed sumergiéndola de lleno en el, por aquel entonces, emergente mundo del tunning y las carreras callejeras, ayudado en parte por el éxito dos años antes de la película The fast and the furious (A todo gas en España, tócate los huevos) y ese mismo año su segunda parte. Recuerdo pasar tardes enteras poniéndole a los coches los vinilos más horteras, las llantas más grandes y los equipos de sonido más aparatosos. Y también aderezar aquellas hormonadas sesiones de óxido nitroso con una banda sonora tan ecléctica como irregular. The only había salido en Shadow zone sólo un mes antes de que se publicara el juego y se convirtió casi automáticamente en nuestra favorita y recuerdo haberme pegado escuchas en bucle de horas y horas.

Éramos jóvenes y The only era un pepinazo. Nu metal con toques industriales, una estrofa agresiva, un estribillo pegadizo, un puente demoledor... Era imposible resistirse. Intenté seguirles la pista después pero nunca nada de lo que hicieron consiguió engancharme tanto como esta canción. De hecho, siempre los he considerado una banda tirando a mediocre.

Pero eso no quita que hoy y desde este humilde blog, quiera rendir homenaje a un hombre que, como otros muchos, incitaron con su música a un imberbe servidor a indagar sin juzgar y a descubrir que saltar, gritar y darse de cabezazos como un loco contra el colchón de la cama mientras suena metal a toda castaña puede ser tanto o más divertido como cualquier otra cosa.

1 comentario:

bernardo de andres herrero dijo...

tampoco soy dado a los panegiricos y menos aun de estos superclásicos por ello condolencias por que a mi lo que más me duele es perder a alguién que ha significado algo paar uno con independencia de si es famoso o no