28 de julio de 2011

Hellfire club


Ladies and gentlemen, welcome to the freak show!! Así de contundente se abre el disco del que vengo a hablaros hoy. Me gusta especialmente esa manera de no esconderse, de admitir a grito pelado que en el fondo, Edguy no son más que una pandilla de freaks a los que les gusta hacer metal. Eso y la portada, que me encanta.

Lo de los "frikis" es algo que me toca un poco la moral. Básicamente porque soy uno de ellos. Pero quizás es ese significado de "antisocial" el que no me gusta un pelo. Un friki por definición es alguien con una obsesión en muchas ocasiones insana por un hobby en particular. Y ahí entramos todos: otakus, geeks, fanboys... Pero no sólo estos. Los "frikis" no son simplemente ese pequeño grupo que programas como El diario de Patricia (que me da igual que ya no esté Patricia, ese diario es una propiedad vitalicia) explotan hasta la saciedad para que sus espectadores, cuyo cociente intelectual roza el de un babuino con problemas mentales, se puedan reír a gusto de aquellos a los que consideran diferentes. No señores.

Si una persona es muy aficionada a la música es un melómano, si alguien colecciona sellos es filatelista y si a alguien le gusta mucho el fútbol, un forofo. Pero hay melómanos que conocen hasta el sabor de helado favorito del zapatero de un cantante que estuvo dos semanas en su banda fetiche. Hay filatelistas que arañan debajo de las piedras para encontrar un sello en el que aparezca la reina Isabel II haciéndose un dedo. Y hay forofos que se conocen todas las puñeteras alineaciones de la tercera división holandesa. ¿Y el friki soy yo porque juego al Final Fantasy? Venga hombre. Aquí frikis todos, o la puta al río.

Lo que quiero decir es que está de puta madre tener un hobby. Es más, está de puta madre obsesionarse con él. Pero que haya algunas aficiones que no se consideren "normales" o simplemente sean motivo de mofa, por ahí no voy a pasar. Básicamente porque no estamos hablando de sodomizar iguanas.

Pero vamos al lío. Hellfire club fue el sexto álbum de los germanos Edguy y sirve un poco como disco bisagra, entre el estilo powermetalero que caracterizó sus primeros trabajos en contraposición al hard rock de sus siguientes discos.
Considerados en su momento los herederos de Helloween (del que próximamente os haré una reseña), cuando se presentó el primer single de este disco, King of fools, la mayor parte de los aficionados se les lanzaron al cuello acusándolos de haberse vendido. Lo de siempre, este cuento es más viejo que el mear de pie.

Dirk Sauer, Tobias "Eggi" Exxel, Tobias Sammet, Felix BohkeJens Ludwig, salidos del mismísimo infierno. Si esto no es heavy, que baje Dio y lo vea.

El caso es que no sé si se vendieron, pero como ya he dicho, el disco es algo diferente a todos los anteriores. Probablemente porque Tobías Sammet, vocalista y compositor de la banda, estaba un poco hasta la polla ya de tanto power metal, pues además de Edguy, había publicado las dos partes del The metal opera con Avantasia. A grandes rasgos, en Hellfire club la banda se desteta de sus paisanos Helloween para ofrecer un metal más oscuro, acercándose más a la línea de Iron Maiden, y buscando nuevas fórmulas además de la típica doblebomboatodaostiaymelodíasenrevesadas.

Mysteria abre el disco y, como decía al principio, lo hace con una fuerza descomunal. Tras la consabida frase, un riff potente y endiablado, acompañado por un grito de Sammet, nos hace ver que las acusaciones de haberse vendido no son más que tonterías. Vale, quizás no es a lo que nos tienen acostumbrados, pero la batería de Felix Bohke sigue siendo infernal, y los coros metaleros no se han perdido. Tema para hacer air guitar con cara de chupóptero y convertirte en un auténtico metalhead.


El arranque bluesero de The piper never dies, con su hammond y todo, no engaña a nadie. Ritmo pesado y machacón, pero a la hora del estribillo el agua vuelve a su cauce con un sonido épico y casi forzado. Un pequeño interludio, macabro y oscuro se adentra en un pasaje en el que se intercalan los impresionantes sólos de guitarra de Jens Ludwig con algunos versos corales. Casi al final del tema, la cosa sube de nivel y el ritmo se acelera en una apoteosis metalera que cierra el tema.
De verdad que son ganas de hablar. Porque después de escuchar We don't need a hero aquí nadie puede acusarlos de haber dejado de lado su estilo anterior. Esto es power metal en vena, con su ritmo frenético, su órgano de iglesia y sus coros de secta. Protagonistas absolutos Ludwig y Bohke, que se salen casi literalmente.


Los acordes románticos que dan inicio a Down to the devil auguran un tema mucho más relajado que su vecino. Y no se alejan mucho de la realidad. El tema no es nada del otro mundo, pero Sammet es un muy buen compositor, y sabe como sacarse melodías y estribillos realmente pegadizos. A mí me mola. King of fools es el single antes mecionado. Un medio tiempo martilleante y con arreglos casi industriales. Se trata nada más y nada menos que un mensajito a todos aquellos shurmanos y demás pellizcabombillas así en general que tuvieron que aguantar (y que seguramente seguirán aguantando) que los mirasen por encima del hombro o simplemente con mala cara, por ser una pandilla de jevitrones. We don't wann be like you, don't you get that king of fools? Lo que hablábamos antes, vamos.


Forever es el baladón del disco. Baladón con B de "buah, que baladón". Y es que tiene todos los ingredientes para convertirse en tu mejor amigo a la hora de enternecer a una chavala, o simplemente de mojarle las bragas. Guitarra acústica, acompañamiento rítmico potente, coros de nenaza, arreglos orquestales, y un estribillo que haría llorar al mismísimo Chuck Norris. Así se hace una balada. Vete tomando nota Dani Martín.

Nos hemos puesto un poco moñas, pero Under the moon se encarga de recordarnos que esto es un maldito disco de metal, con un riff endemoniadamente rápido y otro estribillo para la posteridad. Lavatory love machine es el experimento hardrockero del álbum. Un tema que no pierde la esencia Edguy, pero que se desmarca por completo de sus compañeros, con una melodía simpática y muy vacilona. Queda patente el peculiar sentido del humor de Sammet, que en esta canción nos habla de cómo en un viaje a Brasil, mientras el avión está a punto de estrellarse, él se trinca a la azafata en los baños.


Rise of the morning glory suena a Iron Maiden, se mire por donde se mire, así que no creo que haya mucho más que decir. Incluso Exxel se atreve a emular al maestro Steve Harris haciendo que su bajo sobresalga en algunos momentos. Pero vamos, que una vez más, el sólo de Ludwig se lleva la palma. Tras ese orgasmo de troll de las cavernas que es Lucifer in love, llega Navigator, otro tema machacón que apesta a heavy épico por todos lados. Me gusta la letra, aunque no tengo muy claro si es una alusión a Caronte o una especie de metáfora sobre no dejarte derrotar por la adversidad y luchar por tus sueños y todas esas mierdas. Pero me gusta. 
Por último está The spirit will remain, uno de esas canciones lacrimógenas, en el que Sammet se acompaña de la Deutsches Filmorchester Babelsberg, para fabricar un tema enorme y melancólico, con esa grandiosidad que sólo alguien de la tierra de Wagner sabría crear y que podría perfectamente ser la banda sonora del final más emotivo de la película más épica de la historia del cine. Bueno, igual exagero. Pero no me negaréis que bonita es un rato. Broche ya no de oro, yo diría de diamante para el disco.

¿Demasiado heavy para el mes de julio? No os preocupéis, próximamente estaremos de vuelta con más cosas. Por cierto que antes de despedirme me gustaría comentaros un par de cosas. La primera es que estamos intentando solucionar lo del fondo. Sé que no queda muy elegante esto de ponerle color de fondo al texto, pero es lo único que se nos ha ocurrido de momento. Pero como diría nuestro queridísimo ex-presidente del gobierno, Josemari Aznar, "estamos trabajando en ello" (así con pronunciación de mexicano en Los Angeles). La segunda es que se acaba julio y en teoría, a comienzos de agosto debería haber una nueva entrega de Sangre fresca la cual no habrá por una sencillísima razón: he estado ojeando, y sólo he encontrado dos novedades interesantes. Así que creo que las juntaré con las de agosto y cuando volvamos de vacaciones, habrá un post sobre todo el verano. Las encuestas son otro tema, así que igual comento los resultados en alguna de mis próximas entradas.

Nada más gentuza. Espero que estéis pasando buen verano y que lo que os quede sea incluso mejor. Que os den por culo, y un abrazo muy fuerte. ¡Y recordad sed frikis!

5 comentarios:

Alex Noiser dijo...

Por favor, no digas tantos tacos que Julio está durmiendo.

Pues sí, sé que vas a decir si es que he pasado sólo a decir esa tontería. La respuesta es afirmativa.

Sobre el disco no opino. Edguy me aburre, como todo el Power Metal, sea alemán, finés o de Manchuria.

Algún día actualizaré, así que dejo mi blog en tus manos, no me lo ensucies mucho con tus entradas de mierda.

tQ

Sonámbulo dijo...

Buf, esto definitivamente no es lo mío. Es el género del metal que más aborrezco. Bueno, para aportar esto, podía haberme quedado callado, ¿no? XD

Mi mola mucho el fondo, cuesta un poco leer las letras por las líneas, pero sería peor sin ese invento que os habéis currado, así que por mi no lo cambiéis, que mola así.

'freak' en inglés se refiere hoy tanto a lo que nosotros llamamos 'frikis' como a los freaks, monstruos de feria, por ejemplo, raros, feos, etc. Primero pensé que te habías equivocado al interpretarlo, porque lo de 'freak show' me sonó a casa de los horrores, no a frikis, pero luego he visto que no, que se refiere a lo nuestro. Dejemos la filología en paz jeje ¡Yo también soy friki! Y mucho. Y a mucha honra. Un frikazo del horror.

Y no sé qué más comentar, pero no me apetece dejar vuestro blog ya porque la Joan Jett me está poniendo... Quien lo diría, en otras fotos no me parece para tanto, tan delgada ella, pero habéis elegido una buena XD

Dani dijo...

Wow, lo veo y no lo creo; he votado todas las opciones de la encuesta menos el Vaticano y la Meca. Estoy de un religioso...

Möbius el Crononauta dijo...

No sé si tendré tiempo para los Edguy, y menos en verano, pero bueno, será que no soy lo bastante friki jeje

Saludos

Anónimo dijo...

Pek3 dijo...

La verdad esque este disco es el que mas me gusta de ellos, a mi me encanta. El cambio que se fraguaba en mi opinión es para bien.

Muy buena entrada coleguilla a ver si la de los helloween me mola lo mismo mas mas que esta xD, que te folle un puercoespín con su puercoespipolla.