31 de diciembre de 2013

It's the end of the year as we know it [2013]


Nunca confiéis en Blogspot para programar una entrada. Hará lo que le salga de los cojones.

Se nos acaba otro año. Y yo me estoy haciendo viejo porque cada vez se me hacen más cortos. Si os ha pasado lo mismo no os preocupéis, que aquí está vuestro amigo Vinny para dar un repaso a todo los que nos ha dejado el año de la rima traicionera. Musicalmente hablando, por supuesto. Porque de la mierda que nos han tirado encima (y que me veo que nos van a tirar) mejor ni hablamos. Pongo un par de vídeos primero de los temas que no están en Spotify y después ya una lista más o menos completita para que cojáis fuerzas antes de la última noche del año. Hasta la próxima shurmijos, que ya será en 2014. ¡Un abrazo!





27 de diciembre de 2013

Sangre (no tan) fresca: Ocho discos que Rodolfo quiere que escuchéis antes de que acabe 2013

Pues eso. Recupero el antiguo formato de esta sección para hacer un breve repaso por algunos trabajos que se han publicado este año y que no he podido reseñar. Podría haber hecho como con tantos otros y derivaros a críticas de otros lugares de la red, pero Rodolfo me ha amenazado insistido (y ahora que está también por aquí su primo, la insistencia es doble) en que debería ser yo el que os hablara de ellos aunque sea tarde, rápido y, seguramente, mal.

Y no soy quién para contradecir a mi mascota. Vamos al lío.

19 de diciembre de 2013

Por amor a la música: Winter wonderland | ¡Feliz Saturnalia a todos!

Ronda exprés de Por amor a la música para despedirnos hasta el año que viene (que lo tenemos ya bien cerquita) y, como no podía ser de otra manera, nuestro querido Forrest Gump ha propuesto que elijamos un villancico en el idioma que queramos y pongamos a disposición del personal un buen puñado de versiones para que, cómo en toda bandeja de turrones y dulces que se precie, haya variedad.

A mí la Navidad me gusta, desde una perspectiva totalmente laica. Que sí, que se respira hipocresía y consumismo en cada esquina. Pero oye, por lo menos la peña se vuelve algo más agradable y solidaria aunque sea sólo una vez al año. Ya es un comienzo. Lo que no me gusta tanto es el buenrollismo cristiano. Así que yo os invito a celebrar las fiestas en honor a Saturno, que cómo toda buena festividad romana, tiene más vicio y más juerga.

Pero la verdad es que nunca me han gustado los villancicos. Tampoco los he detestado. Al menos los políticamente correctos. "La marimorena" tiene un pase.

El primer nombre que se me vino a la cabeza fue Michael Bublé y sus especiales navideños (memorable número con Elmo, el de Barrio Sésamo). Desde ahí ya sólo necesitaba encontrar una canción lo suficientemente versionada como para no calentarme la cabeza. Y ale, aquí tenéis Winter wonderland, compuesta en 1934 por Felix Bernard y Richard B. Smith y que cuenta conalrededor de... ¡150 reinterpretaciones documentadas! Imaginaos si contamos las que no son conocidas. Obviamente no voy a ponerlas todas, pero espero que la selección sea de su agrado.

¡A disfrutar señores, volveremos a la carga en enero!

17 de diciembre de 2013

Heptágono (NOVIEMBRE 2013)

Hay días que me cuesta recordar hasta lo que me he metido en el estómago a la hora de comer. No es de extrañar entonces que me deje los heptágonos olvidados en una esquina y, cuando quiero recuperarlos, ya estamos casi terminando el mes siguiente. Pero me propuse que esta sección era importante, pues hay tantas cosas de las que me gustaría hablar y que mi ritmo de vida (bueno, y el Final Fantasy VII y el Guild Wars 2) me impide publicar que, aunque sea sólo de pasada, tengo el deber moral de nombrarlos.

Pues eso, tarde como siempre y mejor que nunca, aquí tenéis los siete (y alguno más) artículos que más me han gustado del mes pasado:

- Días turbulentos para la ciencia cuando este gobierno de pandereta que tenemos se baja los pantalones delante de la crème de la crème magufa con la homeopatía. Como no quiero encenderme, mejor os dejo con esta preciosa reflexión de Fernando Cervera en Naukas sobre la belleza del universo sin necesidad de artificios sobrenaturales: Odín y las entrañas de la tierra

- Se acercan las navidades y la guerra ha estallado: Xbox One y PS4 lucharán encarnizadamente por un lugar de privilegio en nuestros hogares. En VidaExtra, Dani Candil analiza la consola de Microsoft y la de Sony (vale, esta es de diciembre, pero lo hago por vuestro bien, ujum, ujum).

- Si hay alguien que merece ondear la bandera del black metal progresivo a día de hoy es Ihsahn. Su nuevo disco, Das selenbrechen, es otro puñetazo de un hombre que no se casa de innovar y, sobretodo, de rozar la perfección. Y Black Gallego (Hipersónica) lo sabe. Si no te gusta, deberías mirártelo.

- Yo que me considero un frikazo de cuidado, debo agachar las orejas cada vez que alguien me nombra Doctor Who. Puedo contar con los dedos de una mano de montañero hipotérmico los capítulos que he visto, y todos de las nuevas temporadas. Si os encontráis en mi misma situación, quizás deberías echar un ojo a lo que nos cuenta Ernesto Filardi en Jot Down sobre la última etapa (y un par de artículos enlazados sobre el resto de la historia).

- Lo que viene ahora es una divertida guía de Alberto Moreno en GQ sobre mujeres y cine. Llena de tópicos y algo facilona, pero reconozcamos que unas cuantas risas caen... Y también un buen ejercicio para elucubrar qué sería de vosotros lectores masculinos y un servidor, si perteneciéramos al sexo contrario.

- Con todo el follón de la filtración, Para todos los públicos, el último disco de Extremoduro, me había pasado por delante de las narices sin inquietarme lo más mínimo. Ahora, después de un par de escuchas rápidos, sólo me atrevo a hacer una valoración: es mejor que el anterior. Para más información y una crítica mucho más fundamentada (y positiva, además), consultad las reseñas de Ángel (o Frailas, lo que más os guste) y Don Críspulo en Zeppelin Rock Sabbath.

- Y para terminar, vamos con la segunda parte (esta vez culpa de Pupilo Dilatado, a mí no me miréis) de esa lista que se ha convertido casi en fundamental en mi emepetresteca, que no es otra que la de los discos de power pop seleccionados por el gran Bernardo de Andrés (Mi Tocadiscos Dual) para que nosotros los neófitos no pisemos terreno resbaladizo.

13 de diciembre de 2013

Por amor a la música: Alan Menken & Howard Ashman - OST La Bella y la Bestia

Última ronda de Por amor a la música con el jazz como actor secundario. No voy a mentir, esta ha sido la ronda más difícil a la que me he enfrentado hasta ahora. Incluso mucho más que la de las coristas. Pero oye, nadie dijo que iba a ser fácil. Y mucho menos porque, si prestáis atención, podéis escuchar el chisporroteo de las neuronas de Forrest en la barra del Tiki Bar maquinando la nueva manga y, sinceramente, me echo a temblar.

Le tocaba, como siempre, cerrar el círculo a Nortwinds en el Motel Bourbon. A pasar la noche se quedaron Chris Spedding y su amigo Jack Emblow. Y ya que estaban, pues tocaban Hurt. ¿Jack Emblow? Pensaréis algunos. Efectivamente. Un famoso acordeonista. Repito: acordeonista. ACORDEONISTA. CON DOS COJONES.

Yo ni siquiera sabía que había acordeonistas en el jazz. Pero oye, había que intentarlo. Para mi, grata, sorpresa fue más sencillo de lo que pensaba encontrar unos cuantos nombres, y lo que es más, escoger uno.

Dominic Cortese llamó mi atención de buenas a primeras por haber participado en el Viva Las Vegas de Elvis. Como no soy un gran seguidor del rey, pues pensaba que era la canción (lo que me extrañaba, pues no recordaba ningún acordeón) hasta que me di cuenta de que el disco se llamaba así. "Me cachís en la mar, no me apetece ponerme Elvis", pensé. Bueno, en realidad no, sabéis que nunca diría algo así.

9 de diciembre de 2013

Le temàzo XXVII: Pantera - Cemetery gates


Soy malísimo para las fechas, y además ayer estuve un poco desconectado de todo. Por eso cuando revisando Twitter de madrugada me encontré con varios recordatorios sobre la muerte de John Lennon y Darrell Abbot, decidí que uno de los dos se merecía un breve homenaje. Este año le toca a Dimebag, porque estoy seguro de que Lennon recibirá muchos otros y más profundos.

Así que yo voy a ir a lo directo, como le gustaban las cosas a Darrell. Puestos a elegir una canción, he elegido una que, es cierto, se sale un poco de lo que es el estilo Pantera puro y duro, más enfocado al heavy metal que al groove, pero me da igual. Cemetery gates salió de aquella maravilla llamada Cowboys from hell.

Y si algo destaca en este tema, amén de su ambiente de pseudo balada que nos muestra a los Pantera más introvertidos hasta esa fecha, es la afiladísima guitarra de Diamond Darrell, que llega a su clímax en la parte final del tema, con un duelo contra la garganta de Phil Anselmo por ver quién llega a la nota más alta.

No voy a decir nada más, sólo os voy a invitar a que la escuchéis los que no lo hayáis hecho y que la volváis a escuchar los que sí, para recordarle a Darrell que seguimos aquí, y que no nos olvidamos de él.

6 de diciembre de 2013

Por amor a la música: Opeth - Famine

Una semana más estamos aquí, Por amor a la música. Bernardo, nuestro anfitrión esta semana, ha conseguido lo que hacía varias rondas no conseguía nadie: hacerme dudar entre cinco o seis opciones a la hora de desarrollar la entrada. Pero vamos poco a poco.

En la pletina del Tocadiscos Dual de Bernardo sonaban Oh, how we dance y Short cut draw blood de Jim Capaldi, con el genial percusionista Rebop Kwaku Baah. Toma clave, percusionistas de jazz en discos/temas de pop/rock.

Comenzaba mi búsqueda con el miedo que me invade últimamente cada vez que empieza la ronda. Veremos a ver si encuentro algo, pensaba desazonado. Sorpresa mayúscula la mía, cuando tras revisar tan sólo los nombres y trabajos de los tres o cuatro primeros nombres, mi lista de posibilidades subía como la espuma. Me embargó la emoción y también una sensación de que, joder, a ver ahora cómo me decido.

Tres nombres llevaban todo el peso: Álex Acuña, Paulinho da Costa y Luis Conte. Casualidad (o no), todos sudamericanos. Todos con un plantel de colaboraciones bien variado e interesante. Así que al final, la decisión ha sido puramente técnica. Da Costa, con su interminable lista de participaciones, resulta al final más un batería de estudio que ha tocado jazz que uno de jazz que toca en estudio. Y Conte, a pesar de haber tenido mucha relación con el jazz fusión, es predominantemente un percusionista de música latina (sea la que sea). De manera que el flamante "ganador" fue Álex Acuña.

2 de diciembre de 2013

Versióname otra vez: Journey / Rise Against - Anyway you want it

Arrancamos la semana (y el mes, ahora que me doy cuenta) con una versión, que a mí siempre me levantan el ánimo. Tenía muchas opciones pero, al final, me he quedado con ésta por ser una canción lo hace doblemente (levantarme el ánimo, quiero decir), tanto en su versión original como en su reinterpretación.

Aunque a alguno os pueda parecer extraño, me gusta Journey. No soy mucho de AOR (probablemente fuera de estos nada) pero el grupo de Neal Schon (lo nombro a él por aquello de haber sido el único miembro inamovible de la alineación de los de San Francisco) tiene un buen puñado de canciones y discos que me tocan la fibra. Puede que sea por esa epicidad pastosa, romanticona y festiva con la que dotan casi todos sus grandes éxitos, o porque la voz de Perry (Steve, no el ornitorrinco), vocalista durante mi época favorita de Journey, me parece soberbia. Y tampoco es que sean nada del otro mundo, ya lo sé. Pero oye, que me molan. A mi me pones un Don't stop believin', un Separate ways (Worlds apart), un Lovin', touchin', squeezin' o un Faithfully y me pongo tontorrón. Y por supuesto (redoble de tambores, sé que lo estabais esperando) este Anyway you want it, perteneciente al que sería su sexto disco de estudio, Departure. Un delicioso himno que no debería faltar en ningún recopilatorio de nochevieja para animar a la peña como sólo sabían hacer en los ochenta. Échale una moneda a la gramola y que empiece el espectáculo.


Lo que nunca me imaginé es que los chicos de Rise Against, straight edge hasta la médula, vegetarianos, activistas y revolucionarios, iban a sacarse de la manga una versión de Anyway you want it como bonus track de su Revolutions per minute (y recogida ahora en el recopilatorio Long forgotten songs). Aquí la voz excesiva de Perry y esa opulencia heredada de los setenta que aún se respiraba en la banda (mirad el vídeo de más arriba si no me creéis) para transformarse en un himno completamente diferente, algo sucio y desgarbado, más contundente y cercano a esa breve historia de amor que narra la canción, tan sencilla que parece verdadera.


Escuchen. Comparen. Y elijan su preferida. Pero disfruten ambas.

29 de noviembre de 2013

Por amor a la música: Nach - Un día en Suburbia

He decidido esta semana tomar ejemplo de varios de mis compañeros de juego para elegir mi propuesta en Por amor a la música. Josi, el gran 67rockbiker, me sorprendía hablando de uno de mis grupos fetiche, los astrales Coheed and Cambria y el trabajo del teclista John Medeski en su último trabajo, The Afterman: Descension. Ya tenía la clave, un pianista/teclista de jazz participando en un tema/disco de pop/rock.

Pero como decía, esta entrada es algo distinta. Primero porque Un día en Suburbia no es, como bien sabréis algunos, un disco de pop o rock. Es un disco de hip-hop, una de mis pasiones menores. Comencé mi búsqueda, como hago siempre últimamente, buceando en Allmusic con algunos nombres más o menos conocidos y modernos, hasta que de pronto, como una epifanía, mi cerebro decidió rescatar el piano que suena en Anochece, el último tema de este disco.


Me lancé sobre el navegador como un perro sobre un filete y tras mucho esfuerzo, más del que esperaba, encontré que el encargado de las teclas de la canción no es otro que Moisés P. Sánchez, que también ha colaborado con Nach en Mejor que el silencio (último disco hasta la fecha del alicantino) y con el que ha montado un show en estos últimos meses, un especie de concierto hip-hop acústico acompañado del piano y de un cuarteto de cuerda.

25 de noviembre de 2013

Le temàzo XXVI: Mando Diao - Gloria

El otro día y como consecuencia de la lista de confirmaciones para el Arenal Sound (uno de estos "festivalillos" nacidos a la siempre alargada sombra del FIB y que, en muchas ocasiones, son poco más que una reunión de amigos en los que lo más variado del indie patrio se la felan mutuamente) volví a escuchar el nombre de Mando Diao. Tampoco es que antes lo hubiera escuchado muchas veces, pero a mí se me había metido en la cabeza que estos tíos se habían separado. Pues parece ser que no.

Ninguna de las fuentes fiables que los mencionó parecía estar muy contenta con ellos: que si pérdida de calidad, que si después se sacaron un disco completamente en sueco que no venía a cuento... Yo ahí ya no entro, que no los he seguido en la vida.

Pero he de reconocer que tienen una canción (ojo, de las cuatro o cinco que conozco) que me vuelve loco. Gloria. Oh, sí, nena. Los suecos sacaron en 2009 un Give me fire! que, como comentaba, parece ser lo último que se salva de su discografía hasta la fecha. El disco contenía un par de temas interesantes pero este se lleva la palma.

Rock con alma de banda sonora de película de James Bond, con un estribillo potente y pegadizo y un crescendo final insuperable. Calentad bien las caderas porque las vais a mover, mucho, quizás demasiado, y tampoco queremos un disgusto.


Heptágono (OCTUBRE 2013)

Madre mía, cada mes que pasa se me hace más tarde para publicar esta sección. Y como tengo la cabeza siempre en algún lugar entre Babia y ese extraño punto geográfico donde se concentra la mayor cantidad de la población mundial de musarañas, pues se me olvida ir apuntando las entradas que veo que me interesan y me toca buscarlas otra vez cuando me pongo a escribir la entrada.

Pero bueno, parece que ya lo he conseguido y me dispongo a compartir con vosotros esas siete entradas del pasado octubre que, a juicio de un servidor, deberíais leer.

- Batman no es únicamente el superhéroe más conocido y admirado (Superman no puede decir lo mismo) de la franquicia DC, sino que además es el único que, a lo largo de los años, ha tenido su propio hueco en la industria de los videojuegos con una colección variopinta en géneros y calidad. En Xataka, probertoj recoge algunos de estos títulos.

- El regreso de Monster Magnet era uno de los más esperados. No es que yo fuera uno de esos que lo esperaban, pero me encuentro en plena fiebre de rock lisérgico y opiáceo y me lo tomé como otro signo del universo para seguir por esta senda. Pero como sabéis que no me gusta tirarme el rollo, mejor que sea Francisco Román, de Trueno Metálico, el que os hable del magnífico Last patrol.

- Terminó Breaking Bad y todos nos sentimos un poquito huérfanos. El final de las aventuras y, en su mayoría, desventuras de Walter White y Jesse Pinkman puso su broche de oro con el tema Baby blue de Badfinger. Pero, un momento... ¿Quiénes eran Badfinger? El Chico de Plexiglás de Hipersónica nos lo cuenta.

- No soy mucho de cine español. Lo reconozco. Pero cuando vi el primer trailer de la nueva película de Álex de la Iglesia me dije, esta no me la puedo perder. Y sí, como dice Sergio Benítez en Blogdecine, tiene sus cosas buenas y malas, pero si me aceptáis el consejo, no os podéis perder Las brujas de Zugarramurdi.

- Una vez más vuelve Pokémon. Como parte de esa llamada generación Nintendo y gamer amateur, no puedo sino congratularme porque Pokémon X y Pokémon Y sean, por fin, un reto para todos aquellos jugadores que nos iniciamos en esto de la mano de Charmander y compañía. Y no lo digo yo, lo dice también el mismísimo Chico Nuclear de Anaitgames.

- Cuando vi que mis amados Protest the Hero pedía financiación por crowdfounding para llevar a buen término su nuevo disco, me temí lo peor. Por suerte, sus fans son (y digo son porque yo tampoco es que me mate por ellos) increíbles y en menos de 30 horas habían conseguido la cifra necesaria. Por eso Volition tiene otro sabor, mucho más independiente y con mucha más garra. Si no os importa leer en inglés os recomiendo la reseña de Alkahest en Heavy Blog Is Heavy.

-Y por último aquí os dejo la referencia sesuda, ese artículo de Jot Down que no puede faltar en el Heptágono. En esta ocasión, un brutal artículo de Pablo Hernández sobre grupos que, por una cosa u otra, solo tuvieron un disco de estudio.

20 de noviembre de 2013

Por amor a la música: Jellyfish - Bellybutton


Por amor a la música continúa su avance titánico e imparable. Para los amnésicos sin remedio, recuerdo que en esta manga se trata de elegir un instrumento de jazz y un intérprete de dicho instrumento que haya participado en algún tema/disco de una banda de pop/rock. Y esta semana es mi turno de proponer una clave.

Como no podía ser de otra manera, servidor ha elegido como instrumento protagonista el bajo. Y me da igual que sea un bajo eléctrico, un contrabajo o cualquiera de las otras variantes existentes en el mundo del jazz. Recuerdo cuando que cuando decidí que quería tocar algo, me lancé a por las cuatro cuerdas porque me pareció mucho más simple que memorizar acordes de guitarra o tratar de mejorar mi nula coordinación al agitar las baquetas. Y así era, el bajo, tocado en el más bajo de los niveles, es un instrumento fácil de dominar. Pero ay, amigos, eso fue hasta que vi por primera vez a un bajista de verdad deslizar los dedos a toda velocidad por los trastes, hasta que vi como las cuerdas subían y bajaban, casi se derretían, creando arcos con una amplitud peligrosamente irreal, cuando descubrí el tapping, el funk, el rock progresivo, a Steve Harris y... por supuesto el jazz. El jazz me enseñó que cualquier instrumento, incluido el bajo, puede ser el protagonistas. Es más, el jazz me enseñó que el bajo puede ser el único protagonista, sin necesidad de ninguna guitarra, que con él se pueden construir melodías tan bellas o incluso más que con su popular compañera de escenario.

A lo largo de la historia (cada vez más longeva y no tiene pinta de que se vaya a terminar) del jazz han sido numerosos y, lo que es más importante, variados los nombres que han hecho grande este instrumento. Desde aquellos primeros Jimmy Blanton y Oscar Pettiford, Paul Chambers, Slam Stewart, Ron Carter, Charles Mingus (¡héroe!), Charlie Haden, Jaco Pastorius (¡aún más héroe!), Stanley Clarke o Bill Wyman sin los cuales sería imposible entender el jazz (y en el caso de algunos tampoco el rock) hasta nombres más actuales como Marcus Miller, Victor Wooten, Jack Bruce o Esperanza Spalding. Hay muchos más, por supuesto, y aquí ni siquiera he puesto todos los importantes, pero así os vais haciendo una idea.

17 de noviembre de 2013

Por amor a la música: Corrosion of Conformity - In the arms of god


Esta ronda de Por amor a la música se me está atragantando (y la semana que viene me toca a mí, ya verás tú), aunque el problema, como casi siempre, es que no encuentro nada que me guste a la primera. Por ejemplo, después de que Pupilo Dilatado propusiera la batería (recuerdo que la temática es "músicos de jazz que colaboren en una canción/disco de un grupo de pop/rock") con su genial post sobre Hawkwind y Ginger Baker, estuve cosa de dos horas (que se dice pronto) buceando entre Allmusic y Discogs.


Fueron muchas las posibilidades que se me presentaron a pesar de que, y en esta ronda me ha resultado demasiado patente, el mundillo del jazz sea un poco endogámico y las colaboraciones fuera de sus fronteras se limiten en su mayoría al rock progresivo, el soul/funk setentero y ochentero y a las nuevas generaciones, mucho más desperdigadas. Y como tampoco es cuestión de convertir el juego en un monográfico sobre los dos primeros, decidí elegir alguno de nueva hornada.

Fue así como descubrí entre una lista de "mejores baterías de jazz" que localicé en alguna página ahora perdida de nuevo a Stanton Moore, batería procedente de Louisiana y conocido principalmente por haber sido uno de los fundadores de la banda de jazz funk Galactic. Si a los amantes del género os apetece escucharlos en todo su apogeo, os dejo un directo de este mismo mayo:


11 de noviembre de 2013

Versióname otra vez: The Police / Machine Head - Message in a bottle

La versión de hoy no tiene introducción profunda. No tiene reflexión sobre ningún tema. Ni siquiera un breve desvarío sobre algún tema de actualidad. La versión de hoy viene así, sin adulterar, sin pretensiones de ningún tipo. Sin ganas de escribir más de lo necesario, vamos.

Si alguien ha vivido en una cueva durante los últimos treinta años y quiere saber quién son The Police, que busque Kiss FM en su radio. Probablemente en menos de dos horas te hayan pinchado todos sus grandes éxitos. Y este entre ellos. El primer single de su segundo disco (Reggatta de blanc) fue también su primer número uno en las listas británicas de la banda de Sting, Andy Summers y Stewart Copeland y, para aquí el que escribe, uno de sus mejores temas dentro de los más conocidos, pues posee una fuerza de la que el resto en su mayoría carece (más rock y menos reggae, básicamente). Para todos esos que os perdisteis la caída del muro de Berlín, las campanadas de Ramón García, el Óscar de Shakespeare in Love y el rídiculo de Ana Botella en Buenos Aires, aquí tenéis Message in a bottle.


El tema ha sido, como no podía ser de otra manera, versionado por multitud de artistas pero mi elección era clara. Como bien sabréis, Machine Head son una de mis debilidades. Me encanta como han conseguido revitalizar un género como el thrash, que llevaba años viviendo de bandas jóvenes que tratan de emular a los mastodontes de sus inicios (lo cual no es malo, pero resta algo de mérito a los recién llegados). Parece haber una especie de ley no escrita para todos los que seguimos a la banda de Rob Flynn, y es que The burning red y Supercharger no sólo no deberías haberlos escuchado, sino que tampoco deberías reconocer su existencia. En mi rol habitual de defensor de lo indefendible diré que estos dos discos tienen, al menos, una cosa buena (bueno, The burning red la tiene, Supercharger a la basura sin miramientos). Y no es ni más ni menos que una versión de Message in a bottle que en cualquier otro momento habría hecho saltar las alarmas, pero que incluso se agradece. Los Machine Head numetaleros tenían eso, que si se ponían en plan moñas, aunque sólo fuera un rato, conseguían suplir ciertas carencias.


Como siempre, elijan una y disfruten ambas.

9 de noviembre de 2013

Por amor a la música: Matt Bianco - Whose side are you on?

Aquí estamos otra vez, Por amor a la música. Segunda ronda de músicos de jazz invitados en temas/discos pop/rock, esta semana con el saxofón como protagonista. Chals nos lo ha servido como a él le gusta, bien frío y on the rocks, tributando al recientemente desaparecido Lou Reed y la colaboración del saxofonista Michael Brecker en su Berlin.

Hoy tengo el placer de hablar de uno de esos discos que me sé de principio a fin, cada nota y cada silencio. Alguno estaréis pensando que soy una caja de sorpresas. Bueno, lo soy. Pero la razón por la que Whose side are you on? forma parte intrínseca de mi memoria no es la voluntad propia.

7 de noviembre de 2013

Sangre fresca: Estirpe - Neurasia | Desde Córdoba hasta Marte

Como de la nada, sin que nadie (bueno, al menos yo) lo esperase, mis amados Estirpe sacaban el pasado 8 de octubre el que es ya (como pasa el tiempo) su sexto disco de estudio, Neurasia. Este disco es una auténtica deli...

Esperad. ¿Cómo que no sabéis quienes son Estirpe? Pero si yo hice una entrada de... Ah, no, que al final no la hice. Bueno, pues entonces os lo digo ahora. Lo primero es que nadie los confunda con Estirpe Imperial, los "rockeros" de extrema derecha, porque estos no tienen nada que ver. Dicho esto, Estirpe existe como concepto desde 1992, cuando dos amigos cordobeses, Manuel Ángel Martínez "Mart" (hijo de Manuel Martínez, de Medina Azahara) y Javier Estévez (voces y batería) decidieron registrar el nombre de la banda de rock que querían montar. No sería hasta 1997 cuando publicarían su primer álbum, Ídolos de papel, acompañados por José Miguel Panadero al bajo, Daniel Puig en las teclas y Loren Gómez a la guitarra. Su estilo, que bebía directamente de las influencias de Avispa, su discográfica, se movía entre el rock clásico y el hard rock, algo muy pero que muy distinto a lo que los ha hecho grandes a lo largo de estos años. Y es que tras Ídolos de papel comenzó un camino largo y tortuoso pero profundamente enriquecedor en el que los cordobeses han mezclado con más o menos acierto pero siempre con carácter el nu metal más intimista, el rock sinfónico, el funk tórrido y el punk más cañero. Víctimas del mismo sol, Ciencia, Inventarse el mundo, Buenos días, voluntad, un disco acústico (El sentido de la calma, imprescindible), uno de rarezas (Querida contradicción) y un directo (El tiempo, un placer por detener). Una paleta de sonidos asombrosa que os recomiendo encarecidamente escuchar y que tiene como colofón (hasta ahora, por supuesto) este Neurasia.

3 de noviembre de 2013

Le temàzo XXIV: Muse - Invincible

Es curioso como algunas veces, hablo en este caso de la música, escuchas el mismo nombre en boca de decenas, quizás cientos y puede que incluso miles de personas; y por avatares del destino nunca llegas a querer saber más. A mí me sucedió durante mucho tiempo con Muse.

En 2006 Matt Bellamy, Chris Wolstenholme y Dom Ward lanzaban Black holes and revelations, un disco redondo se mire cómo se mire y donde tanto novatos como veteranos de la banda de Teignmouth, tanto aficionados al rock de siempre como los ávidos de nuevas experiencias, encontraban un pedacito que disfrutar. Para mí, este trabajo cierra una trilogía impoluta en la carrera de Muse junto con sus dos (incluso mejores) antecesores: Origin of symmetry y Absolution.

Pero como decía esto lo pienso ahora que los conozco casi como la palma de mi mano. Por aquel entonces (y debido al arrollador éxito que comenzaban a cosechar) más de una persona me recomendó (aunque alguna no me lo quiera reconocer, guiño, guiño) darles una oportunidad. Nunca se la di.

Hasta que un día, casualidades de la vida, escuché por casualidad Invincible. Aquí podemos encontrar otro tópico del mundo de la música: canciones que te cautivan a la primera. Bueno, puede que no a la primera, porque el desarrollo de la canción es lento a la par que seguro. De lo que estoy seguro es de que ese sólo de guitarra con crescendo final y su inspiradora letra se me grabaron a fuego en ambos hemisferios.

Después ya fue cuestión de tiempo que reconociera temas como Hysteria o Time is running out como viejos amigos, cansado como estaba de oírlos desconociendo por completo la autoría de los mismos. Es verdad que alguno de ellos han llegado a ocupar un puesto superior, pero Invincible para mí siempre será la primera. Y la antigüedad es un grado.


PD: Que conste en acta que no había pensado dedicar una semana a Muse, y tampoco al disco Black holes and revelations, pero, casualidades de la vida, esta semana el juego Por amor a la música me llevó por estos mismos derroteros y ya tenía esto programado... Qué le vamos a hacer.

31 de octubre de 2013

Por amor a la música: Muse - Knights of Cydonia

Siete semanas después (se agradece la participación de nuevos jugadores) ya está aquí la nueva manga de Por amor a la música. Forrest no se corta un pelo y sube el nivel de dificultad una vez más (¡y parecía imposible!) con una clave cuanto menos curiosa: músicos de jazz que hayan colaborado en temas/discos de pop/rock. Cada semana el anfitrión elegirá un instrumento y el resto de jugadores deberán buscar intérpretes de dicho instrumento. Y si estáis atentos, podéis escuchar la trompeta de Freddie Hubbard acompañando a Billy Joel y su Zanzíbar desde el escenario de The Tiki Bar.

Mi conocimiento del mundo del jazz no pasa de algunos nombres icónicos y algunos algo más desconocidos. Ni entre unos ni entre otros había trompetistas. Bueno, sí, pero he revisado y, efectivamente, no han colaborado con artistas de pop y/o rock. Así que he hecho un ejercicio de memoria y me he puesto a recordar de entre todas las canciones que he escuchado en mi vida, alguna que tuviera una trompeta.

¡Así es como me he dado de bruces con Knights of cydonia! ¡Joder, con lo que me mola está canción! Desde hace varios años Muse se han caracterizado por dos cosas: coquetear peligrosamente con el plagio a grandes bandas del rock y no tener filtro a la hora de incorporar nuevos sonidos a su música. Probablemente Black holes and revelations marcara el comienzo de esta nueva era de rock sinfónico, y era precisamente este tema el encargado de abrir la obra.

A la trompeta os presento a Marco Brioschi, trompetista italiano nacido en Milán con formación en el Liceo Musicale de dicha ciudad y cuya carrera lo ha llevado a alternar su pasión por el jazz en distintos conjuntos (ya sabéis lo que se mueve esta gente) y a una dilatada carrera como músico de estudio colaborando con artistas de pop y rock predominantemente paisanos pero también algún que otro nombre internacional.

- ¿Y estos tíos tan raros de dónde habrán salido?
La trompeta de Marco pone la guinda a una composición de Matt Bellamy en la que se alternan sonidos espaciales (con homenaje a Encuentros en la tercera fase y a The Tornados, el grupo de su padre) y melodías propias de las mejores bandas sonoras del spaguetti western. Una epopeya en el lejano oeste del planeta rojo, con rallos láser y unicornios. Una locura propia de Muse que consigue hacerte vivir mil y una experiencias en los poco más de seis minutos que dura. Y si no, mirad el vídeo (las pintas de Chris Wolstenholme, bigotazo y sombrero cowboy incluidos).


¡No me digáis que esta ronda no promete!

PD: Aunque no os lo creáis, tenía preparada otra entrada sobre Muse (un Le tèmazo) para esta semana y era precisamente otra canción de este disco. Creo que de momento lo voy a mantener, que no le he dado mucha bola hasta ahora y son uno de mis grupos predilectos.

27 de octubre de 2013

Por amor a la música: Colonel Claypool's Bucket of Bernie Brains - The big eyeball in the sky

Comienzo a escribir esta entrada tras enterarme hace escasos minutos de la muerte de Lou Reed. El comentario de mi madre a la noticia me ha hecho reflexionar. "Lo raro es que siguiera vivo". Y joder, qué razón lleva. Tanto desfase conlleva de una manera u otra una increíble capacidad de innovación, pero también pasa factura. Lo que pasa es que piensas que si ha aguantado hasta ahora, aguantará siempre. Es como Ozzy, o Richards, o Lemmy. Lo que no quita que te quedes helado al escuchar la triste noticia.

No pienso ponerme en plan entendido porque no lo soy. De hecho, y que me perdone quién tenga que hacerlo, creo que no hay nada en lo poco que he escuchado tanto del señor Reed en solitario como de la Velvet que me guste lo más mínimo. Pero (siempre hay un pero) sería un auténtico imbécil si no pudiera darme cuenta de lo que este hombre ha significado para el rock. Él rompió el muro para encontrar otro camino. Él ha inspirado e influenciado a multitud de bandas que admiro y sin las que tampoco sería posible concebir el devenir de la música moderna. Por ello le doy las gracias. Disfruta del paseo por el lado salvaje, Lou.

Y ahora vamos al lío. Terminamos esta semana con la manga de Por amor a la música dedicada a músicos/productores y ha sido mi tocayo Nortwinds (por mucho que ahora vaya de serio con su nombre completo, para mí siempre será Nortwinds) el encargado de proponer la clave, siendo esta además su primera participación en el juego. El nombre elegido no podía gustarme más. Damas, caballeros y bajistas del mundo, levántense de sus asientos para recibir a Les Claypool.

22 de octubre de 2013

¡Deme diez!

No soy muy fan de las listas. Y mucho menos de las que tienen que tener un número concreto. De hecho siempre que hago alguna pienso que me estoy dejando fuera un montón de cosas que me gustaría añadir. Con la música es incluso peor.

Pero le debo a Bernardo (Mi tocadiscos dual) una en agradecimiento a la que me hizo él a mi de power pop (y de verdad que muchas gracias, llevo un par de días entre Cheap Trick y Jellyfish que no doy a basto). En este caso quiere que le haga un top ten de recomendaciones sobre hard rock / heavy metal moderno. La verdad es que como soy un tío más de bandas que de estilos, algunos grupos creo que se salen un poco de tal denominación y, por supuesto, faltan muchos. He de decir además que me ha pedido que fueran posteriores a 1990 y... bueno, excepto uno, el resto son del 2000 en adelante. Es lo que tiene haber pasado la última década del siglo XX en el colegio... Que me quedan aún muchos discos que descubrir.

No es lo mejor, pero espero sea una buena recomendación. A ver qué os parece a los demás.

21 de octubre de 2013

Le temàzo XXIII: Trivium - Dying in your arms

Hace menos de una semana que salió a la venta (aún no he tenido tiempo de catarlo, pero en cuanto tenga un rato me pondré) Vengeance falls, que supone el sexto disco en la carrera de Trivium. Estaba repasando sus primeros trabajos cuando me he encontrado con esta maravilla que ya casi ni recordaba.

Los de Orlando (como el tomate, jajejijoju) se presentaron hace diez años con un Ember to Inferno que pasó algo desparecido para el público pero que encandiló a la crítica y supuso su fichaje por Roadrunner. Dos años después pegaban un pelotazo monumental con Ascendancy (su álbum más celebrado junto al más cercano en el tiempo Shogun) y la culpa la tenían en gran parte una serie de himnos que parecían hacer más hincapié en el "metal" que en el "core" lo que agradó de sobremanera a buena parte del público, que veía por fin como una banda medianamente promocionaba no tenía vergüenza de reconocer sus raíces más heavys, dejando un poco de lado el sonido metalcore más convencional.

El paso de los años ha convertido a Trivium en uno de los referentes del metal moderno gracias a ese espíritu clásico que subyace de sus melodías y a pesar de la sobreproducción a la que han sometido a sus últimas referencias, si bien es cierto que han perdido mucho fuelle. Pero oye, mientras nos queden temas como Dying in your arms, heredero natural del heavy metal más romántico, que nos quiten lo headbangeado.

18 de octubre de 2013

Por amor a la música: Nuclear Valdez - I am I

Echando la vista atrás puedo asegurar sin temor alguno a equivocarme que la ronda de esta semana de Por amor a la música ha sido la más complicada que me ha tocado vivir.

Os pongo en antecedentes. A nuestro compañero Bernardo, del completísimo y altamente recomendable (esto no es peloteo del barato, que conste) Mi tocadiscos dual, le tocaba proponer clave, que recuerdo en esta manga han de ser productores/músicos o viceversa. Su elección ha sido Richard Gottehrer (en este caso junto a Marshall Creenshaw), fundador de Sire Records, un tío más que interesante y con una importancia en todo el mundillo del punk y la new wave anglosajona que desconocía por completo, amén de ser el compositor de una de mis guilty pleasure favoritos, el atemporal I want candy.

Bueno pues anoche le pegué un repaso completo a toda la discografía del señor Gottehrer en AllMusic (bendito sea) y, cuando me acercaba peligrosamente al final (no alfabético), me entró una desazón horrible. Ninguno de los grupos que escuchaba (ni los que conocía ni los que descubría por primera vez en esa lista) terminaba de convencerme. Ni Blondie, ni Raveonettes, ni Mental as Anything, ni Judybats, ni Godhead, ni Dr. Feelgood... Buf, que mal rato pasé, de verdad, ya me veía tirando de alguna banda sonora o grandes éxitos.

Fue entonces cuando reparé en un nombre que, aunque de primeras no sonaba nada bien, ha terminado siendo el elegido. Nuclear Valdez. Ojo ahí. La información que hay disponible en la red sobre esta banda es bastante escueta, pero oye, alguna pincelada sí.

14 de octubre de 2013

Por amor a la música: Whitesnake - 1987

Una vez más (estoy sentando cátedra, me temo) me disculpo con mis compañeros de juego por la tardanza. Hemos estado de fiestas toda la semana y me requerían ciertos asuntos (en algún caso contra mi voluntad) que incluían ingestas indecentes de alcohol y alta concentración de personas por metro cuadrado. Menos mal que tengo unos amigos que valen un potosí y me hacen sentir a gusto hasta en el agujero más sórdido.

Ya era hora de meter un poco de caña en Por amor a la música. Esta semana Josi, de 67rockbiker nos ha propuesto como clave de productor/músico a Keith Olsen, nombre importante y casi fundamental en el rock de los setenta y los ochenta, no en vano Josi ha elegido para abrir boca el No rest for the wicked de Ozzy Osbourne.

Con una lista de colaboraciones realmente interesante, me decidí por 1987 casi sin dudarlo. Whitesnake es uno de los pocos grupos de hard rock a los que no solo tolero, sino que disfruto mucho. No ahondo más en este tema, mi relación con los grupos de los ochenta no es la mejor. Pero, un momento... ¿Cómo que 1987? ¿Este disco no el homónimo de Whitesnake? Sí, y no. El álbum tuvo varias versiones en función del país en el que se publicó, como fueron Serpent albus en Japón y en Europa... pues eso, 1987. ¿Y por qué has elegido la versión europea querido Vinny? Pues lo descubriréis si llegáis hasta el final.

8 de octubre de 2013

Heptágono (SEPTIEMBRE 2013)

Inmerso en plena semana de fiestas (aunque un poco light todo) y habiendo sobrevivido indemne al "comando camping gas", aquí os traigo siete entradas escogidas con mimo y cariño de entre las mejores que han germinado durante el mes de septiembre en esa tierra siempre fértil que es la red de redes. Disfruten:

- Gran Theft Auto V no sólo ha conseguido pulverizar una buena cantidad de récords con su salida al mercado, sino que supone un nuevo (que no último) capítulo en la historia de un género, el sandbox, en el que los chicos de Rockstar tienen mucho que ver, pero en el que no han sido los únicos. En Xataka, R. Márquez hace un repaso a toda la historia de la franquicia (así como sus competidores) y nos cuenta las claves de su arrollador éxito.

- Vamos a hacer un experimento. Si yo pongo '#' ¿cuál es el primero nombre que se os viene a la cabeza? Pues bien, probablemente ese en el que estéis pensando sea totalmente distinto al mío. O al de vuestro hermano/a. O al de vuestra abuelo/a. Nacho, de Microsiervos, nos deja una breve pero intensa reflexión (amén de una escena deliciosamente hilarante para un nerd como yo) sobre dicho símbolo.

- La siguiente también va de informática (ya me perdonaréis la deformación profesional) y también es algo escueta, pero creo que merece la pena. Javier Penalva, también en Xataka, nos trae esta "instantánea" de los primeros pasos de Google antes de convertirse en nuestro mejor amigo. Quince años, nada más y nada menos. Felicidades, y que cumpla muchos más (sobretodo si sigue regalándonos tonterías tan adictivas como el doodle de la piñata de cumpleaños).

- Vamos a diversificar un poco. Ya que el mundial de Fórmula 1 tiene en estos momentos, gracias a Adrian Newey, la misma emoción que un documental sobre koalas, en Jot Down el señor David Navarro escarba un poco en la historia del diseño automovilístico para deleitarnos con una selección de las innovaciones más inverosímiles de la historia de este deporte.

- Cambiamos de tercio y llegamos a la sección de "discos que me ha dado mucha pereza reseñar pero que molan un tajo" (algún día le pondré nombre oficial). Y es que se me amontona el trabajo con la Sangre fresca y no consigo sacar tiempo para ponerme al día. Probablemente la mitad de los que tengo en cola los deje por imposibles, y los otros llegaran con mucho retraso. Así que de momento me voy aliviando la carga y os dejo, en primer lugar, AM, el último trabajo de Arctic Monkeys. Quizás no sea su mejor disco (ahí estoy de acuerdo con Dr. Chou) pero me ha servido para reconciliarme con la banda tras un desencuentro fruto en su mayor parte de una incompatibilidad con mi, hasta hace bien poco, escaso refinado gusto.

- Con los que no necesito reconciliarme porque a cada disco que sacan me parecen mejores son Alter Bridge. Con Fortress se han vuelto a superar, y no lo digo sólo yo. Lo dicen por todos lados. Lo dicen los gatos, los dicen los perros, incluso los tronistas (por increíble que parezca, saben articular frases simples). Si no os he convencido con mi nada contrastada encuesta de población, a ver si la reseña de Patricia PR en WMusik lo consigue.

- Me considero aficionado al manga (que no al anime, algún día se me irá y os contaré algo más de esto). Y aún así, se me cae el alma a los pies cada vez que acudo a algún evento relacionado con el cómic nipón. Por eso no puedo estar más de acuerdo con estas dos exposiciones (una con más sorna que otra) que hace Manu en Deculture: el aficionado y el editor medio de manga en España es, simple y llanamente, idiota.

4 de octubre de 2013

Le temàzo XXII: Heaven Shall Burn - Endzeit

A pesar de que durante ciertas épocas el rock (en todo lo amplio e intrincado de su significado) ha hecho de la opulencia y el desenfreno su bandera, creo que estaréis de acuerdo en que el rock (y por extensión todos los estilos derivados) nació con vocación de rebeldía. Desde las canciones protesta de Dylan, pasando por el punk más nihilista o el corrosivo thrash metal, un disco de rock puede (ojo, que no debe) ser un instrumento revolucionario mucho más potente que cualquier discurso.

Por eso, en estos últimos años en los que el rock ya no es que haya perdido en gran parte ese espíritu de lucha, sino que se ha prostituido de una manera rocambolesca, es agradable encontrar ciertas bandas que siguen en las barricadas y, sobretodo, dejando a un lado esos clichés tan perjudiciales y que en España en particular parecen ser requisito imprescindible. Como veo que me ha quedado un poco críptico, lo digo claro: sin gilipolleces perroflautistas.

Heaven Shall Burn se fundaron en Saalfeld (Alemania) en 1996 y, si os soy sincero, no tengo muy claro que clase de penetración pueden tener en su tierra natal, ni siquiera a nivel europeo, y no digamos ya a nivel mundial. Pero da igual, porque desde que llegaron a mi vida con su devastador metalcore henchido de mensajes de justicia e igualdad a la vieja usanza, no me han abandonado. En 2008 lanzaban Iconoclast y lo abrían con la intro Awoken, que crecía y crecía hasta reventar en la arrolladora Endzeit.

En el vídeo que os pongo, ambas canciones aparecen juntas (al igual que en los directos), convirtiéndo la dupla en un imparable y épico himno que es muy difícil que te deje indiferente. Dicen que la revolución no será televisada, pero eso es porque a los medios masivos no les interesa lo más mínimo retransmitir un concierto de Heaven Shall Burn.

We are the final RESISTANCE!!

2 de octubre de 2013

Por amor a la música: Rocco DeLuca and the Burden - Mercy

Recuerdo cuando Forrest anunció que se acercaba la segunda temporada de Por amor a la música que me puse a elucubrar sobre cuáles podían ser las nuevas claves en las distintas rondas. Y mira que casualidad, casi lo primero que se me ocurrió fue hacer una sobre productores. Ya tenía el mío casi decidido cuando esa mente malvada y retorcida que tiene nuestro organizador decidió acotar el rango de productores especificando que debían ser sólo aquellos que eran además músicos. Fuck, Rick Rubin a la mierda, con lo apetecible (no me digáis que no, alimentamos una familia de osos entera) que era.

Así que durante estas tres primeras rondas he estado ojo a vizor para ver qué nombres deslizaban mis compañeros entre líneas, con su posterior investigación en AllMusic. No lo tenía del todo claro hasta que precisamente Forrest mencionó a Daniel Lanois en su última entrada.

29 de septiembre de 2013

Por amor a la música: Soulwax - Leave the story untold

Joder, que estrés de semana. Por suerte ha llegado a su fin y parece que en el último momento se me ha aclarado un poco la cabeza y por fin puedo escribir esta entrada.

Hola a todos y bienvenidos una semana más a Por amor a la música. Nuestro maestro de ceremonias durante esta manga es mi vecino de turno Pupilo Dilatado, que nos ha regalado a todos una estancia cinco estrellas en los páramos de Palm Springs proponiendo al productor Chris Goss como clave y reseñando el Sunrise of the sufferbus de Master of Reality, la banda primigenia de Goss.

"La cosa está clara" me dije. Habiendo sido Goss el responsable de casi toda la discografía que involucra a Josh Homme, "Rated R o Songs for the deaf y tirando". Pero como ya he dicho he tenido una semana muy intensa y ambos discos iban a requerir un esfuerzo mayor, no por ser desconocidos (que no lo son en absoluto) sino por la trascendencia que han tenido en el rock de la última década. "Coño, Screaming Trees, Stone Temple Pilots... ¡Mark Lanegan en solitario!" Cualquiera de las opciones era apetecible. Pero entonces reparé en un grupo que no conocía de nada, Soulwax, y el comentario de Pupi ("dj's to the power!!!!") me mordió en una oreja. ¡Rock electrónico producido por el padrino del stoner! Mis expectativas aumentan cuando empiezo a indagar y descubro que los hermanos Stephen y Michael Dewaele son los archiconocidos (bueno, al menos por mí) 2manydj's, que para los que no lo sepáis, tienen un nombre bastante importante dentro de la electrónica por, entre otras cosas, tener una habilidad notable para hacer remixes de canciones en un principio poco predispuestas a ello.

20 de septiembre de 2013

Por amor a la música: Jack Nitzsche - St. Giles Cripplegate

Damas y caballeros. Ladies and gentlemen. Morlocks y elois. Me complace hacerles partícipes de esta entrada que supone la (chan chan chan chaaan) ¡número 150 de este blog! ¡Maestro, música de fiesta!


Perdón por el momento pachangueo. Pero es que esta canción me pone de buen humor. Y más hoy que es viernes. Además, no sólo celebramos alcanzar este número redondo de publicaciones en Vinny, vidi, vici, sino que también podemos brindar por la presencia de dos nuevos jugadores en (según palabras de Chals, nuestro anfitrión esta semana) el "juego de moda de la bloggosfera", o lo que es lo mismo: Por amor a la música. Las dos nuevas incorporaciones son Bernardo, del blog Mi tocadiscos dual y mi querido tocayo Carlos Tizón (a.k.a. Nortwinds) de Motel bourbon y Días de cine... y sangre. Este último ha pasado un poco desapercibido, pero juraría que también. Corregidme si me equivoco, no obstante.

Bueno, pues como decía, el turno esta semana era de Chals y desde su Chals on the rocks nos ha dejado el Cabretta de Mink/Willie DeVille, producido por Jack Nitzsche. Como sabréis esta ronda trata sobre productores/músicos y el veterano arreglista, arreglador, arreglante... el que hace los arreglos, vamos, arranger que dicen los angloparlantes, y compositor americano.

16 de septiembre de 2013

Por amor a la música: Héroes del Silencio - El espíritu del vino

Para no variar la tónica, no he podido incorporarme como es debido a la primera ronda de la nueva temporada de Por amor a la música. Pero no me rindo fácilmente, así que esta semana me junto con dos. Así soy yo, no me asustan los retos.

Como no podía ser de otra manera ha sido el creador de Por amor a la música, el incombustible Forrest Gump (The Tiki Bar) el encargado de dar el pistoletazo de salida a esta season 2. La ronda de apertura tratará sobre productores/músicos, es decir, de productores que hayan sido músicos y de los que debemos elegir uno de sus discos en solitario (si los tienen) o un disco producido por ellos. La elección de Forrest no ha sido otro que Phil Manzanera, componente de Roxy Music que ha tenido siempre una importante relación con la música de nuestro país: Gabinete Caligari, Mónica Naranjo (grande es esta mujer, coñe), Los Mosquitos... Y por supuesto Héroes del Silencio.

Y joder, yo cuando vi el nombre de los zaragozanos noté un gusanillo que me subía por la tripa. Cuando este blog aún estaba tripulado por dos personas, mi compañero Alex se marcó un post sobre El espíritu del vino que no pienso ni siquiera intentar igualar, pero fue uno de esos discos que me hubiera gustado reseñar. Pues hale, ahora es el momento.

10 de septiembre de 2013

Versióname otra vez: The Cranberries / Breed 77 - Zombie

Ahora que la prensa anda a vueltas con lo de Gibraltar (cortina de humo siempre imprescinidible en nuestro amado país de pandareta) yo me he acordado de lo mejor que nos ha dado el peñón desde el tratado de Utrecht (y que me perdonen los seguidores de Melón Diesel): Breed 77. Y lo hago con una versionaca de esas que me gustan a mí. De esas de las que casi se podría decir que mejoran la original.

Corría el año 1994 cuando los irlandeses The Cranberries sacaban a la venta No need to argue, el álbum más exitoso de la banda hasta la fecha (y supongo que ya se quedará así) en parte gracias a Zombie, sencillo que utilizaron como presentación del disco y que lo petó de mala manera, como se dice vulgarmente. Recuerdo con cierta dificultad (cinco añitos tenía yo, hamijos) los pocos minutos que la televisión le dedicó pero las imágenes del videoclip se me quedaron grabadas en la retina: Dolores O'Riordan delante del crucifijo, fragmentos bélicos en blanco y negro y esa luz roja que todo lo invadía. Y el riff, ese riff plomizo y jodidamente oscuro, en clave de rabia y desesperación... Os lo creáis o no, cuando años después volví a escucharla, la canción evocó en mi sensaciones que ni siquiera creía tener. Era el placer por el rock, que empezaba a abrirse paso poco a poco desde lo más profundo de mi mente.


Quince años después y por pura casualidad, a pesar de que soy seguidor de Breed 77, descubrí esta versión  de Zombie que apareció como bonus track en su Insects de 2009. Joder, hay versiones y versiones (incluso esa asquerosa de eurodance noventero) pero como esta os puedo asegurar que ninguna. Si algo le sobraba al tema de los Cranberries era esa exagerada duración dado su pausado ritmo. Pero Breed 77 lo soluciona acelerando los engranajes y dotando de (aunque parezca imposible) más garra y más potencia a la melodía. Por si esto fuera poco, Paul Isola aguanta el nivel que le dejó la señora O'Riordan y, puestos a redondear, la banda vuelve a dejar patente su gusto por mezclar los sonidos flamencos y el metal con un sólo de guitarra y una outro que quitan el hipo.


Como siempre elijan la que más les guste. Pero disfuten las dos.

PD: No iba a decir nada de lo de Gibraltar, pero el otro día estuve pensando que me parece vergonzoso que desde Bruselas se laven las manos cuando está claro que al menos un par de leyes marítimas si que han infringido los paisanos de Picardo. Fuera de eso, a mí como si se quieren anexionar a Cataluña para independizarse después.

5 de septiembre de 2013

Heptágono (JULIO-AGOSTO 2013)

Pues sin comerlo ni beberlo se nos ha acabado el verano. Bueno, yo tampoco es que haya tenido un verano muy normal (puedo contar con los dedos de las manos las veces que he podido zambullirme en el líquido elemento) así que tampoco es que la cosa sea muy diferente. Espero organizarme mejor para el siguiente.
Pero vamos, que esa sensación de vuelta a la rutina sigue estando ahí a pesar de todo y más cuando tenemos ya la segunda temporada de Por amor a la música a la vuelta de la esquina (pasen por aquí para puntarse). Por eso el cuerpo me pedía no retrasar más este heptágono, que ya ha sufrido suficiente demora entre unas cosas y otras.

Julio y agosto llegan cogiditos de la mano para que les digamos adiós y lo vamos a hacer con siete vértices (y alguno más) de lo más interesante que nos ha dejado el periodo estival.

- Si os apatece beber para olvidar, que sepáis que Emilio de Gorgot preparó en Jot Down un delicioso menú musical de 15 canciones para acompañar unos tragos. Melodías etílicas, oh sí.

- Mi querido y admirado King Piltrafilla es últimamente uno de los pilares de mi enriquecimiento cultural con sus selecciones de fotógrafos y artistas plásticos en general. Este es, por ejemplo, Robert Bowen y su artpop tan fantástico como grotesco, pero eso sí, magnífico. 

- Phil Anselmo no para últimamente y menos de un años depués de la primera parte del Down IV, ha sacado el que podríamos considerar su primer disco en solitario. Una dosis casi letal de sludge, hardcore y otros sonidos no aptos para orejas delicadas pero que a los cafres como yo, nos vuelven locos.

- Segunda entrega, también en Jot Down, de algunos de los plagios musicales más sangrantes del siglo XX. En concreto cuarenta canciones que Isaac Pedrouzo y Manuel de Lorenzo diseccionan para nosotros y aprovechan también para tirarle un dardito a his eyebroness Noel Gallagher.

- ¿Y si repetía Jot Down, por qué no iba a repetir el King? Faltaría más. En este caso, el trabajo de Tatsuyuki Tanaka ya lo conocía, pero no por ello deja de ser maravilloso revisar algunos de sus surrealistas trabajos, a medio camino entre el steampunk y la mitología japonesa.

- Triana es uno de esos grupos que disfruto en cada escucha como si fuera la primera. Quizás el sentimiento se vea acrecentado porque lo hago a sabiendas de que no me pega nada, y el morbo le da un sabor aún más dulce. En cualquier caso, hasta ahora no me sentía con fuerzas para honrar El patio, obra maestra de los andaluces. Pero Txals las ha encontrado y, es más, le ha hecho justicia.

- La última de Jot Down, lo prometo. Algún día lo que haré será directamente enlazaros a la página completa. Pero tenéis que comprender que cuando vi este artículo de Carlos H. Vázquez sobre El Informal, con esa precisión científica y ese mimo, no pude resistirme. Únicos e irrepetibles.

...

- Clink, clink, clink. No podía pegarme dos meses sin Heptágono y no dejaros un pequeño regalo. Este vídeo no es de este verano, pero a mí me lo enseñaron hace poco y creo que merece la pena: La ciencia de los orgasmos, de los chicos de AsapSCIENCE. Echadle un ojo a su canal, no os arrepentiréis.

27 de agosto de 2013

Le temàzo XXI: Incubus - Ana Molly

El curro me está comiendo mucho tiempo (maldita sea la vida del autónomo) así que no he podido aún ponerme con alguna entrada más extensa que tengo el cabeza y que ya casi me retumba en los oídos. Pero para que la espera no se haga tan larga, os dejo por aquí un temazo.

Siempre me han gustado Incubus, a pesar de que el último disco, como ya comenté cuando salió, me decepcionara un poco. A pesar de que la mayoría de la prensa especializada se empeñó en meterlos en el saco del nu metal con S.C.I.E.N.C.E., Make yourself y Morning view (por aquel entonces todo lo que sonaba un poco a hip hop y tenía guitarras lo metían en ese saco) yo siempre he tenido bastante claro que no lo eran. De hecho aún no tengo muy claro dónde clasificar a Brandon Boyd y su gente. Sea como sea, su gusto por el funk y la electrónica de bella y delicada facturación (aquí el principal culpable es el teclista y DJ Chirs Kilmore, un auténtico genio) los hace lo suficientemente únicos como para que me gusten a pesar de lo extremadamente melancólicas que son la gran mayoría de sus canciones.

Me compensa, porque, por ejemplo, en Anna Molly, extraído de Light grenades (la portada del disco me encanta, como podéis comprobar), los sentimientos no se expresan con efectos atmosféricos sino con un contundente ritmo y con una letra que en la voz de Boyd gana matices.

I picture your face in the back of my eyes...