20 de abril de 2014

Por amor a la música: Gluecifer - Ridin' the tiger

Antes de comenzar, invito a todos los lectores a alzar una copa para brindar todos porque esta entrada es la número 200 de nuestro blog. ¡Chin chin! Y poned otra botella en hielo porque antes de lo que os deis cuenta llegaremos a la tercera centena. Empecemos pues.

Esta ronda, recuerdo, va de discográficas pequeñas. De esas discográficas encargadas de ser el caldo de cultivo de todos esos grupos que después captan los peces gordos para reventar alguna que otra lista de ventas. Pero son sellos como White Jazz, la propuesta junto a The Turpentines de Pupi esta semana, los verdaderos responsables de apostar por bandas casi desconocidas, de leer su potencial y darles una oportunidad. En este caso, algunos de los nombres más importantes de aquella maravilloso movimiento de hard rock escandinavo de mediados de los noventa, que tantos buenos momentos nos ha dado, y a mí especialmente.

Puesto que Pupi ha decidido que sean Hellacopters la banda prohibida, yo me he lanzado al cuello a por la bandera noruega de White Jazz Records: los gigantescos Gluecifer.

Si bien es cierto que los dos trabajos más conocidos de la banda (Basement apes y Automatic thrill) fueron publicados ya en la primera década de este nuevo siglo y con Sony Music, sus primeros álbumes (incluido ese pepinazo llamado The tender savage) llevaban la marca de White Jazz impresa en sus libretos.

Pero he decidido tirarme por algo menos típico y he escogido su debut con el sello sueco (y casi el de su carrera, si no tenemos en cuenta ese Nineteen inches of rock y otros breves trabajos previos que pasaron casi desapercibidos fuera de su país), Ridin' the tiger, para realizar esta reseña.

Una de las cosas que siempre me ha cautivado del rock nórdico es que cada banda, pese a contar con los mismos ingredientes, realizaba la receta a su manera. Turbonegro apostaba por la decadencia. Hellacopters por elaboradas melodías. Backyard Babies por riffs pesadísimos... Y Gluecifer por la furia sucia e imparable del punk.

Naturales de Oslo, Ridin' the tiger fue el primer pelotazo de Gluecifer, un éxito tanto a nivel de crítica como en cuanto a ventas. Biff Malibu, Captain Poon, Raldo Useless, Jon Average y Glueros Bagfire. Cinco tíos de aspecto tirando a normal que se transformaban por completo al subir a un escenario, desatando tormentas de sudor y rabia. Una banda con curiosos contrapuntos en la estética de sus miembros (especialmente las pintas de padre de familia serio de Biff Malibu, que parecen un poco fuera de lugar) pero que a la hora de la verdad sonaban como una auténtica apisonadora punk totalmente compacta e indestructible. Poco después de la publicación de este trabajo se producirían los dos cambios más sustanciales en la formación de la banda: Average y Bagfire dejarían el bajo y la batería respectivamente. Pero el núcleo compositivo (Poon y Useless) quedó intacto hasta su disolución en 2005 y por eso si escoges un disco al azar de Gluecifer, tendrás la sensación de que podría haber estado grabado en cualquier momento de su carrera.

Conste que esto último no es algo malo. Hay veces que las bandas, en su empeño por evolucionar y no perder el tren, acaban haciendo cosas sin sentido. Por eso de vez en cuando se agradece que otros, parcialmente impermeables ante las modas y la fama, se mantengan fieles a sí mismos y, en un momento dado, dar carpetazo a su música sin dramatismos, orgullosos de todo lo que han hecho.

Es muy difícil elegir un tema concreto de Ridin' the tiger. El trabajo es tan homogéneo, tan fugaz y tan impactante que antes de que te puedas dar cuenta se ha terminado. Rock agresivo, punk acelerado y una soberbia autosuficiente totalmente justificada en letras cargadas de mala hostia y ganas de montarla bien gorda. Como curiosidad, deciros que en el libreto del disco, la banda atribuye la composición de las canciones a algunos de sus héroes del rock: Chuck Berry, los hermanos Young, Keith Richards, Lemmy, Tony Iommi, Glenn Danzig y Ted Nugent (además del, por lo menos para mí, casi desconocido Zodiac Mindwarp, autor de Prime over, que cierra el disco). Imaginaos a todos estos tocando juntos y añadid a la coctelera un buen chorrazo de cara de perro. Eso es Ridin' the tiger. Sin remilgos. Sin aditivos. Sin descanso. Simplemente un trallazo detrás de otro hasta que te duela el alma.


PD: Ya disculparéis el retraso, pero las vacaciones me tienen un poco demasiado absorbido. En cuanto saque un rato os comentaré en condiciones.

6 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

Aplausos por esa doble centena. Glucifer es la mejor solución a falta de Hellacopeters ciero que todos sus discos son de similar calaña pero a quién le importa eso de sus seguidores. Riding the Tiger bueno un poco peor grabado que precedentes pero igual de cañero. Buen trabajo sin duda

Carlos Tizón dijo...

si señor, felicidades y a por 20.000 mas.gluecifer, ese repoker de oro del rock escandinavo, en un escalón, por debajo de los demás en popularidad que no en calidad

PUPILO DILATADO dijo...

Mis favoritos de los cuatro grandes escandinavos, ni un disco flojo, ni bajada de revoluciones, ni perdida de la actitud, ni egos demasiado descontrolados, simplemente Gluecifer, Kings of Rock'nRoll!. El primero que tuve de ellos fue Soaring with Eagles y me impacto tanto que no dude en poseer enseguida esta bomba de relojeria cruda que es Ridin' the Tiger. Peor producido sí, pero quizás de ahí radique su encanto.

PUPILO DILATADO dijo...

Uffff!!! Se me olvidaba colega!!! Felicidades por estas geniales 200 entradas que llevas, siempre es un placer leerte y apre ser de ti, y ahora de tus nuevos aliados también.

Forrest Gump dijo...

Enhorarabuena por estas 200 entradas, ya queda menos para las 2000!
Glucifer junto a Hellacopters de lo mejor para mi dentro de esta movida Sueca!
Por cierto ....ok con tu pregunta!
A+

Josi dijo...

Benditas 200 entradas, enhorabuena Vinny. Gluecifer, banda basica para entender ese movimiento "High Energy" escandinavo. Un saludo.